Unos dos mil agentes de la Policía Federal con identidades falsas estarían infiltrados en partidos políticos, gremios, empresas y movimientos religiosos efectuando tareas de inteligencia para el Estado.
Así lo aseguró un artículo que publica la revista Noticias y en el cual se señala que el ministro del Interior, Federico Storani, reconoció ante la Justicia que la auxiliar de Inteligencia Mónica Amoroso, infiltrada en el partido Nueva Dirigencia (ND), trabaja para la Policía Federal.
"La señora Mónica Beatriz Amoroso pertenece al numerario de la Policía Federal Argentina, ostentado el grado de Auxiliar 1 de Inteligencia, con Legajo Personal 1592, con destino en el Departamento de Asuntos Nacionales (DAN) de la Superintendencia de Interior", admitió el Ministerio del Interior ante el juez Martín Silva Garretón.
De este modo, y pese a haber asegurado en un primer momento que Amoroso estaba "desactivada" en la Policía Federal, Storani finalmente reconoció que la agente, ex pareja del legislador porteño de Nueva Dirigencia Miguel Doy, trabaja para el Estado.
En ese marco, se incluye además la información sobre un documento de carácter "reservado y muy urgente" de fecha 17 de febrero de 2000, en el que se cita a Amoroso a incorporarse a la Escuela Federal de Inteligencia para realizar el "Curso Superior de Inteligencia", ya que el presente año electoral "incrementa sensiblemente la labor en las áreas de la dependencia".
En su presentación ante la Justicia, el Estado reconoció que Amoroso es una "agente secreta" y calificó como "una mera coincidencia", ocasionada por "circunstancias de la vida", que la mujer espía se haya relacionado "sentimentalmente" con el legislador Doy.
El caso de Amoroso fue denunciado ante la Justicia por el líder de Nueva Dirigencia, Gustavo Béliz, e involucra a Storani, el secretario de Seguridad Interior, Enrique Mathov, y el jefe de la Policía Federal, comisario general Rubén Santos.
En ese marco, y a la hora de deslindar responsabilidades, el Ministerio del Interior dijo que la Policía Federal despliega sus tareas de espionaje "en el marco de la Ley Orgánica del Cuerpo de Informaciones 9021/63 y su decreto reglamentario 2322/67", normas que datan del gobierno del radical Arturo Illia y del dictador Juan Carlos Onganía, respectivamente.
Con ellas, se autoriza la realización de tareas de búsqueda de información sobre las actividades y propósitos de personas, grupos, entidades y organizaciones con actuación en el ámbito político, a fin de prevenir toda acción tendiente a alterar, afectar o violar el orden constitucional.
Este espionaje se extiende a sindicatos, redacciones periodísticas, templos, embajadas y empresas e incluye a un total de dos mil policías, según afirma el artículo publicado.
Entre ellos, y con el número de legajo 1592 está Amoroso, identificada con el código "XRZS" y también conocida como "María Bettina Alcaraz", de acuerdo con el material secuestrado por el juez federal Jorge Urso en el Departamento Central de la Policía Federal.