20 de Diciembre de 2000  
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Hay 40 mil evacuados por una erupción volcánica en México
En medio de escenas de temor, miles de personas se alejaron de sus viviendas en las laderas del gigantesco macizo de 5.000 metros de altura. Fue la erupción más intensa del volcán en 1200 años.

El volcán Popocatepetl arrojó rocas incandescentes a su alrededor, provocando ayer la fuga de unas 40.000 personas residentes en las laderas e inmediaciones del gigantesco macizo montañoso de 5.400 metros de altura, que se habían negado a abandonar la zona. El Popocatépetl, que en 1994 despertó de un letargo de 70 años, registró en la madrugada de ayer (hora de Argentina) una espectacular erupción que generó temor, incluso entre los habitantes que habían ignorado las peticiones de las autoridades de abandonar el área.
La erupción fue la más intensa del volcán desde el año 800 de nuestra era, cuando la lava arrojada por el cráter se extendió a los valles aledaños. Fuego rojo seguía saliendo ayer del cráter del volcán, y las autoridades advirtieron que la crisis no ha terminado.

Rodeado por decenas de personas, el presidente Vicente Fox visitó ayer los refugios establecidos para acomodar a los residentes. "Al principio fue hermoso; se encendió como árbol de Navidad", indicó Tomás Jiménez, un agricultor de la zona. "Luego llegó el miedo". En sus 68 años de vivir en este poblado a sólo seis kilómetros de la montaña, Jiménez señaló que se ha acostumbrado a ver a "Don Goyito" -como los lugareños llaman cariñosamente al volcán- como un amigo de confianza.
Pero nunca lo había visto explotar con tanta furia. "Fue un poco atemorizante, porque Don Goyito realmente estaba jugando", señaló. Jiménez fue una del puñado de personas que permanecían ayer por la mañana en las desiertas calles de Santiago Xalitzintla.
Aunque el volcán intensificó su actividad desde el viernes, fue anteanoche (la madrugada en Argentina) cuando inició una espectacular lluvia de roca incandescente. "Nos paramos en el techo y vimos como caían las piedras; empecé a ponerme nervioso", indicó Cresencio Sandoval, agricultor de 55 años. Algunas personas siguen negándose a desalojar, pero la mayoría de los 41.000 residentes decidieron que, finalmente, era hora de irse.
"No somos tan tontos para quedarnos aquí cuando se ponga grave", señaló Cecilio Sevilla, un cocinero de 26 años. No se conocía con precisión la distancia a la que llegaban los ríos de lava, pero al parecer estaban a apenas un kilómetro del cráter.
Fox indicó que algunas partículas incandescentes menores habían salido disparadas hasta a 10 kilómetros del cráter. "Todo está tranquilo", dijo el mandatario. "Pero el peligro no ha pasado", agregó. Al parecer, la erupción es la más intensa desde que el coloso despertó de 70 años de inactividad en 1994.

          
©2000 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina