20 de Diciembre de 2000  
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Brasil se defenderá de los argentinos que conduzcan mal
La cantidad de muertos en accidentes de tránsito del verano pasado ha alertado a las autoridades de Brasil. Serán rigurosos en la aplicación de las multas que para faltas que son comunes en nuestro país, deberá pagarse desde 65 a 500 dólares. Si no se cuenta con dinero para pagarlas, se deberá dejar el coche

La invasión está preparada. El primero de enero será el día "D". A partir de entonces, luego de saludar la llegada del nuevo siglo comenzarán a desembarcar en Brasil alrededor de 800 mil argentinos y un 80% lo harán por vía terrestre. Pero no será fácil. Las autoridades brasileñas han instalado una poderosa defensa, una especie de línea Maginot, destinada a frenar el mayor peligro que conlleva la invasión: los argentinos al volante.
Si bien están felices de recibir a casi un millón de argentinos, temen sus consecuencias cuando se ponen al volante ya que piensan que manejar bien es marchar rápido y como los adolescentes, piensan que es una "viveza" ser transgresor. Las faltas son muchas, las mismas que se cometen en nuestro país pero a diferencia de la Argentina en donde nadie multa, en Brasil se los penará severamente. Los cariocas no quieren repetir las tragedias ocurridas en enero y febrero de este año que dejaron como saldo 58 turistas muertos y se disponen a aplicar a los visitantes el mismo rigor que sufren los ciudadanos brasileños. Las faltas consideradas graves se pagan unos 64,50 dólares y llegan hasta 500 cuando se consideran gravísimas.

Las faltas graves (64,50 dólares de multa) son, entre otras, estacionar en la franja peatonal, veredas, doble fila, túneles o puentes; no usar cinturón de seguridad o llevar pasajeros en esas condiciones; adelantarse por la banquina y desobedecer las órdenes de las autoridades. Las faltas gravísimas (desde 100 dólares en adelante), son: dejar de prestar socorro a una víctima de accidente en el que se está involucrado; conducir sin registro o con registro vencido; superar la velocidad máxima permitida en una ruta; transportar menores en asiento delantero; resistirse a la autoridad; marchar en moto sin casco o llevar acompañante sin casco. Los delitos de tránsito que pueden llevar a prisión a quienes los cometa son: conducir alcoholizado; permitir que conduzcan personas sin registro o menores; homicidio culposo o lesión física culposa.
250 MIL VEHICULOS ARGENTINOS
Se considera que ingresarán a Brasil 250 mil vehículos. Las faltas más comunes y peligrosas que suelen cometer es el exceso de velocidad, pasar a los otros vehículos por lugares que no corresponden, invadir la mano contraria, no respetar los semáforos, no usar cinturón de seguridad, sentar a niños en el asiento delantero, estacionar en lugares prohibidos y en doble mano. Exactamente lo mismo que hacen en La Plata, pero allá no habrá impunidad. Las autoridades brasileñas apelarán a la mejor y más efectiva arma defensiva que se aplica en todas las grandes capitales del mundo: meter la mano en el bolsillo, no para recaudar, como siempre esgrimen los que se oponen a que se apliquen multas, sino para dar seguridad a los argentinos que visiten las principalmente las playas del sur.

Los datos son elocuentes. El 12 de enero último un choque de micros cerca de Camboriú deja como saldo 44 muertos y 45 heridos. El día siguiente volcó un ómnibus que llevaban turistas del Chaco, Formosa y Corrientes provocando 5 muertos y 40 heridos. El 14 de febrero murieron 4 turistas argentinos en un choque, cuando regresaban de veranear en Florianópolis. El 27 de febrero cuatro turistas argentinos murieron en otro choque frontal entre la camioneta en la que viajaban y un camión. El 28 de febrero volvió un ómnibus argentino a 30 kilómetros de Porto Alegre; en el accidente murió un bebé de 9 meses y hubo 16 heridos. Un total de 58 turistas argentinos muertos en accidentes de tránsito en dos meses.
Las defensas serán los puestos camineros en los que se repartirá folletería en español con información sobre el Código de Tránsito del Brasil. Es importante leerla porque aunque el argentino "sabe todo", hay señalizaciones distintas. Por ejemplo, si un brasileño marcha con su vehículo delante hace señas con su guiño derecho, significa que habilita al que está detrás a pasarlo por la izquierda, algo exactamente opuesto a lo que ocurre en nuestro medio.
Los puestos se distribuirán por las principales rutas de acceso a los balnearios brasileños. Habrá 2 en la 158 a la que se accede por Santana do Livramento desde Uruguay; 10 en la 290 que se ingresa desde Uruguaiana desde nuestro país; 3 en la 287 a la que se llega por Sao Borja desde Misiones; 5 en la 277 que sale desde Foz de Iguazú, en Misiones; 2 en la 470 que atraviesa el estado de Santa Catarina y 8 en la 101, que es la costera que va desde Porto Alegre a San Pablo.
Las dos rutas más usadas por los argentinos que viajan al sur del Brasil son muy peligrosas. La 101 que marcha paralela a la costa es sumamente angosta y muy sinuosa con curvas en subida o bajada por lo que no puede verse si viene otro vehículo, de una sola mano de ida y otra de vuelta con banquina estrecha; es transitada por muchos camiones y si llueve el agua cae desde los morros concentrada. La 470 es la otra utilizada por los argentinos, sobre todo los que ingresan desde Corrientes y Misiones. Es una ruta en la que suele posarse una molesta y espesa niebla que atraviesa zonas montañosas, con muchos declives, curvas y bordea precipicios.
El control que se llevará será estricto. Al ingresar el jefe de la familia deberá completar un formulario en donde se asentarán sus datos y el de sus acompañantes y también el de su automotor, datos que pasarán a la red de computadoras. Todas las faltas que cometan quedarán registradas en la misma red. Por lo tanto, al salir ya de Brasil de regreso a la Argentina aquellos que han sido multados deberán pagar lo que corresponda en un banco autorizado del puesto fronterizo. Caso contrario, que carezcan de dinero, deberán dejar el coche en territorio brasileño. El y sus acompañantes podrán dejar el país pero para recuperar su vehículo deberá volver con el dinero suficiente, pagar lo adeudado y retirarlo.

          
©2000 Diario El Día - La Plata, Buenos Aires, Argentina