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28.5.2017

La pesadilla de un estudiante que estuvo preso por un error

Se trata del joven del interior de la Provincia que cursaba con brillantes notas el tercer año de Ingeniería. Y fue detenido por ser muy parecido físicamente a un supuesto abusador

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Silvio Herrera (26), hace siete años decidió embarcarse en la aventura de dejar su ciudad natal, General Alvear, y radicarse en La Plata para estudiar ingeniería. Para junio de 1999, luego de haberse dedicado a distintas labores, su sueño se estaba cumpliendo, era uno de los mejores promedios de la facultad y era feliz junto a su novia, una chica de 26 años, estudiante de Comunicación Social en la UNLP. El esfuerzo que habían hecho sus padres para juntar dinero y costearle sus estudios habían comenzado a dar sus frutos. Estaba cursando tercer año, cuando el destino y el parecido físico con otro hombre convirtieron esos sueños en una verdadera pesadilla. Quedó detenido acusado por la violación de una joven y el ataque a la hija de un reconocido camarista penal.
Estuvo preso ocho meses. Luego un juez le otorgó un arresto domiciliario para cumplir la prisión preventiva que había sido confirmada por la Cámara. Sin embargo ayer el caso tuvo un giro imprevisto al conocerse el resultado de un estudio de ADN que le efectuaron a un detenido por abusos sexuales del que resultaron víctimas varias mujeres platenses. Y el resultado fue contundente: con un 99,9 por ciento de efectividad se demostró que éste último había sido el autor de la violación que le imputaban a Herrera.

Ante esta novedad, los abogados defensores Carlos Irisarri, Juan Losinno, Flavio Gliemmo y César Ferrara, pidieron el sobreseimiento definitivo del estudiante de ingeniería.
Según pudo saberse, la fiscalía que investiga el caso en las próximas horas hará lugar a ese pedido y solicitará la detención de Alberto Fabián Salas (33), el procesado por otras violaciones que fue sometido al cotejo de ADN con resultado positivo.
EL COMIENZO DE LA PESADILLA
EL 9 de junio de 1999, un oficial de policía tocó el timbre en la casa de la novia de Herrera. El estudiante abrió la puerta y de inmediato le leyeron sus derechos y le comunicaron que estaba detenido por la violación de una una joven en el edificio de 2 y 54.
Herrera hizo un gesto de asombro, miró a a su novia, la tranquilizó y le dijo que seguramente se trataba de una confusión.

Herrera fue llevado a la DDI La Plata, donde quedó a disposición de la fiscalía número 1 de La Plata, a cargo de la causa.
El detenido, al ser indagado, se declaró inocente, explicó cada una de las actividades que realizó el día del hecho, ofreció una serie de testigos para avalar su coartada y quedó libre por falta de mérito.
Días después, la abogada Patricia Hortel lo reconoció en rueda de personas como el mismo hombre que la había atacado para robarle en su departamento, de calle 29, entre 43 y 44.
Con esa evidencia, sumada a las coincidencias en el accionar delictivo de este caso y el de 2 y 54, la fiscalía solicitó otra vez la detención de Herrera. El joven fue arrestado, le dictaron la prisión preventiva y luego la Cámara Penal la confirmó.
En octubre de 1999, Salas fue detenido en el barrio Norte platense, presuntamente luego de que intentara violar a una joven.
Los policías que intervinieron en la detención del presunto asaltante y violador no disimularon su asombro cuando recordaron el rostro del estudiante acusado de abusos sexuales y el de la persona que tenían frente a ellos.

Salas presumiblemente intentó asaltar y violar a una estudiante en su departamento, en 8 entre 39 y 40. Los policías pudieron atrapar al hombre gracias a que, en un descuido de su atacante, la joven saltó desde una ventana del segundo piso de un edificio de departamentos y pudo dar aviso a un patrullero que transitaba por el lugar.
Posteriormente, cuando Salas fue trasladado a la comisaría y se inició una investigación se pudo determinar que se trataba de la misma persona que podría haber cometido otras violaciones en nuestra ciudad.
Más tarde, en un reconocimiento en rueda, dos mujeres señalaron a Salas como la persona que las había asaltado y violado. Debido a estas pruebas, el juez de garantías Guillermo Atencio ordenó el traslado de Salas a la Unidad Penal nº 1 de Olmos.
Aparentemente, Salas utilizaba siempre el mismo método. Su forma de actuar era violenta. Ingresaba por la fuerza en las casas de sus víctimas, las amenazaba, amordazaba y, luego de robarles, las sometía sexualmente. Es por ello que algunos no dudan en señalar esos puntos de coincidencias con los dos casos que tuvieron como damnificadas a la hija del camarista platense -que fue brutalmente golpeada en un robo, aunque logró escapar antes de ser abusada sexualmente- y la joven de 2 y 54, quien sí fue violada.
En febrero del año pasado, el juez de garantías de La Plata, César Melazo, le otorgó a Herrera el beneficio del arresto domiciliario, al tomar en cuenta algunos indicios surgidos en la causa, que implicaban en el hecho a Salas, como por ejemplo que las dos víctimas reconocieron a éste último en rueda de personas.
El juez también tuvo en cuenta, que junto al pedido de los defensores, se adjuntó una nota en la cual el intendente de General Alvear, Gaudencio Fernández; el presidente del Concejo Deliberante de esa ciudad bonaerense, Gustavo Marcos; el diputado provincial Bernardino Althabe, y otros representantes de instituciones de esa localidad apoyaron incondicionalmente a Herrera.
Es más, el jefe comunal le ofreció un trabajo en el municipio. Y Herrera actualmente hace esa labor diariamente, en los horarios establecidos por el juez en el arresto domiciliario, que cumple estrictamente.

La noticia de la detención de Herrera provocó una gran conmoción entre los habitantes de General Alvear.
El abogado Losinno explicó ayer a este diario que "los vecinos General Alvear nunca dudaron de su inocencia y hasta organizaron una colecta para pagar nuestros honorarios".
"La familia Herrera es muy respetada y los padres de nuestro defendido son trabajadores que tenían muchas esperanzas sobre el futuro de su hijo como ingeniero, por eso recibieron el apoyo de toda la comunidad y hasta del intendente. Pero con todo esto el joven dejó sus estudios y hasta su novia los dejó", explicó.
También remarcó que "este caso es un alerta a la clase dirigente que impulsa implementar una política de mano dura a los violadores y asesinos, sin tener en cuenta que el actual sistema judicial comete estos graves errores por los cuales pagan con la cárcel personas inocentes".

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