Estimado lector queremos agradecer el interés que usted muestra por nuestros artículos.

Cualquier sugerencia que tenga para mejorar la calidad de la información que brindamos todos los días del año será bienvenida.

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Pronóstico  La Plata, Bs. As.
Temperatura: 20 °C
Nublado
Humedad: 60 %
18.8.2017

Una dulce comunión

Recomendar artículo Imprimir artículo
La hinchada, los jugadores y el cuerpo técnico de Gimnasia en un romance de trasnoche conmovedor. Durante los noventa minutos del partido disputado en Quilmes se había notado, lógicamente: con la entrega de los futbolistas, aún con nueve hombres, y el aliento conmovedor de la multitud de hinchas que empujó al equipo a ir en busca de la victoria, aún frente a la adversidad. Pero el romance quedó más que patentado cuando pasada la medianoche la caravana de simpatizantes albiazules pegaban la vuelta hacia La Plata: en el peaje de Hudson, decidieron hacer un alto y esperar el paso del micro que conducía al plantel de Gimnasia de regreso a Estancia Chica. Allí se vio un espectáculo grandioso: hinchas cantando, gritando, revoleando trapos y banderas, lanzando fuegos artificiales al cielo. Y la explosión de júbilo y aplausos cuando pasada la una de la mañana se vio al micro con el plantel mens sana de regreso. Esta comunión es una de las claves de este momento histórico del Lobo, con ocho victorias consecutivas sobre el lomo y la idea fija de alcanzar el título del Apertura.

"FUE INCREIBLE"

Cuando el micro arrimó a la cabina de peaje, muchos hinchas de Gimnasia se bajaron de sus autos particulares, combis y micros en los que se volvían a La Plata y se acercaron para saludar a los jugadores, alentarlos o decirles simplemente "gracias", ventanilla de por medio. "Fue una cosa increíble", confesó uno de los integrantes del plantel de Gimnasia cuando, llegado a Estancia Chica, comentaba el hecho con otros compañeros.

La explosión de júbilo de la gente en el Peaje de la Autopista y el agradecimiento por la heróica victoria con dos hombres menos ante Quilmes, casi hacen derramar alguna lágrima en Pedrito Troglio y sus compañeros de cuerpo técnico.

En que en la Zona de Peaje se vio un espectáculo conmovedor, con hinchas subidos a los capots, a los techos de los autos, a los guarda rails de la autopista, gritando sin parar y agitando banderas con los colores azul y blanca.

Está claro que la dulce comunión entre los hinchas triperos, los integrantes del plantel mens sana y el cuerpo técnico es también una de las claves de este sensacional momento del equipo, que sumó la octava victoria al hilo y ahora va por más. Va, nada menos, que por toda la gloria.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...