Provincia volvió a convocar a los gremios para continuar con la paritaria salarial
Provincia volvió a convocar a los gremios para continuar con la paritaria salarial
Cortes de agua y luz en La Plata: siguen los reclamos y crece la preocupación
Violenta pelea de tránsito en La Plata: un conductor se bajo y golpeó a un chofer de la línea 273
A partir de febrero, nuevo esquema en La Plata para el pago de los tributos que abonan los comercios
Música, teatro, cine y espectáculos: la agenda para este finde en La Plata
Pablo Echarri, furioso con Chiche Gelblung: "En casa no lo queremos"
Leer todos los días: cómo fortalece la salud cognitiva y por qué no todos los textos impactan igual
Se reunió la mesa política del Gobierno con la reforma laboral como tema principal
Robo al galope: persecución viral a "caballo-chorros" en el Conurbano
Un hombre sufrió quemaduras leves tras un incendio en la zona oeste de La Plata
Rutas del país: casi 1000 positivos de alcoholemia y 372 "tapa patente" en lo que va de enero
Veinte tiros contra una vivienda y un barrio atravesado por el temor
VIDEO.- La tormenta dejó árboles caídos y calles anegadas en la Región
Nuevo operativo en otro loteo ilegal y denuncia en la Justicia
Bomba en Estudiantes: ¿Marcos Rojo podría o no pegar la vuelta?
Sorpresa en el nuevo parte médico de Bastián: tiene múltiples fracturas de cráneo
En libertad condicional robó en una panadería de La Plata y lo detuvo la policía
Allanaron la casa del ex novio de Romina Gaetani: la Justicia ordenó el procedimiento ¿Qué buscaban?
Viernes con alivio térmico después de la lluvia: cómo estará el tiempo el fin de semana en La Plata
VTV “salada”: ya roza los $100.000 y en un año casi duplicó su costo
Vecinos de Gonnet piden más bidones de agua para afrontar el verano
Déja vu peronista: el sector de Kicillof amaga con armar listas propias
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Al considerar su condición como una enfermedad crónica, la norma expone hoy a muchos celíacos a diversas situaciones de discriminación
Por nicolás maldonado
Días después de asistir a un cumpleaños en la empresa donde trabajaba como empleada administrativa, a Graciela Arce le informaron que la despedían por un recorte de personal. Si bien se trataba de una causa perfectamente posible, alguien terminó por confesarle que no había sido ésa la verdadera razón: a sus jefes les había llamado la atención que ella llevara su propia comida a la fiesta y se habían enterado que era celíaca. La dejaban sin trabajo porque temían que su “enfermedad” comprometiera su desempeño laboral.
Con ese antecedente todavía fresco, el hecho de enterarse que la Ley de Celiaquía obligaba a los celíacos a denunciar laboralmente su condición encendió en ella una luz de alerta. “No dudo de las buenas intenciones de los legisladores ni de las asociaciones que la impulsaron.... pero la Ley de Celiaquía ha creado un caldo de cultivo para actos de discriminación como el que me tocó vivir a mí”, sostiene Graciela, que en 2015 le ganó un juicio laboral a sus antiguos empleadores e inició una campaña en Facebook para alertar de este efecto colateral de la ley.
Aprobada en 2009 por el Congreso, la Ley nacional de Celiaquía -que obliga a las obras sociales a brindar alimentos libres de gluten a quienes tienen esa condición- constituyó sin duda un hito histórico al visibilizar a la celiaquía como un problema de salud, multiplicar la disponibilidad de alimentos aptos y mejorar su diagnóstico entre la población. Pero lo cierto es que cinco años después de que fuera reglamentada no son pocos los celíacos que, como Graciela, afirman que la ley hoy funciona al revés.
“A cambio de una ayuda de 326 pesos mensuales, te rotulan como enfermo crónico incurable, te obstruyen el acceso a un empleo porque resulta que sos portador de una `enfermedad prexistente de denuncia obligatoria`, los alimentos libres de gluten te salen más caros porque ahora son `terapéuticos` y las obras sociales no te aceptan o te cobran más. ¡Mirá que ayuda que te dieron! Un salvavidas de plomo”, dice el gastroenterólogo Eduardo Cueto Rúa, uno de los fundadores de la Asociación Celíaca Argentina, quien encabeza una campaña de firmas para que la provincia de Buenos Aires no adhiera a la ley nacional.
La celiaquía, como muchos saben, es una intolerancia genética a un conjunto de proteínas presentes en el trigo, la avena, la cebada y el centeno (TACC). Al comer estos cereales o productos que los contienen, los celíacos sufren vómitos, diarrea y malestar intestinal, pero también pueden llegar a sufrir pérdida de peso, experimentar cansancio crónico y desarrollar anemia si no eliminan por completo esos alimentos de su dieta habitual.
Aunque se ha discutido durante años si la celiaquía es una intolerancia o una enfermedad, en 2009 la ley nacional dejó zanjada de un plumazo la cuestión. Y es que más allá de referirse a ella como una enfermedad, “el hecho de que la norma obligue a las obras sociales a cubrir las harinas para celíacos convierte a esas harinas en terapéuticas y a los celíacos en enfermos. Porque si el Estado dice que la planchita para el pelo es un tratamiento médico, entonces los rulos pasan a ser una enfermedad”, señala Cueto Rua.
El problema, como explica Graciela Arce, es que “la celiaquía es una enfermedad sólo si uno come lo que no debe comer. Y nadie te obliga a que comas algo que te hace mal, por lo cual depende de cada quien mantenerse sano o no. Podemos vivir perfectamente toda nuestra vida simplemente evitando los alimentos que contienen TACC. Por eso no está bueno que nos rotulen con enfermos crónicos incurables para darnos harinas `medicamentosas” de las que por otra parte podemos prescindir”.
“Siempre declaré mi celiaquía y siempre pude entrar y salir de las obras sociales sin ninguna dificultad hasta el año pasado, que me inscribí en el monotributo y me mandaron a junta médica. Nunca me había pasado algo así. Querían saber cuál era mi relación con las harinas y si yo me consideraba una discapacitada. Creo que se está haciendo de una intolerancia alimentaria un tema de discapacidad cuando la realidad es que los celíacos no necesitamos sustituir el gluten por harinas medicamentosas; hay cientos de otras cosas que podemos comer”, cuenta la psicóloga Nora Groisman, quien lleva 54 años viviendo con esa condición.
Además de las dificultades que el nuevo marco legal les genera para la búsqueda de empleo, el hecho de que la celiaquía sea ahora una enfermedad crónica, y por tanto de denuncia obligatoria, ha llevado a que muchos celíacos tengan dificultades para ingresar a una obra social y, si logran hacerlo, tengan que pagar más.
“La implementación (de la entrega de una ayuda económica para harinas sin gluten) depende de las obras sociales y prepagas. Algunas lo descuentan de la cuota, otras lo reintegran; lo que estamos viendo es que la celiaquía se está tomando como enfermedad preexistente, entonces cuando alguien con celiaquía quiere ingresar a una obra social o prepaga es rechazada o bien se le cobra un plus”, reconocía hace nos meses en una entrevista Mariana Holgado, integrante de Asociación Celíaca Argentina.
“Reconozco que cuando los celíacos podíamos solicitar ser discapacitados viscerales me tentó pedirlo para tener beneficios. También me tentó pedir los reintegros. ¿A quién no le tienta tener un beneficio? Pero no me parece justo hacerlo porque considero que no es función de las prepagas alimentar con productos no necesarios para estar sanos”, sostiene Groisman. Cueto Rúa va más allá: “no solo no es justo sino que tampoco conviene porque esa ayuda económica la termina costeando el propio afiliado celíaco al ser discriminado o teniendo que pagar un plus”.
Desde que en 2009 se sancionó la ley nacional de celiaquía, la lista de productos aptos para celíacos que se encuentran en el mercado se multiplicó siete veces: hoy existen más de 8.400 de ellos autorizados por el ANMAT. Pero así como crecieron en cantidad también lo hicieron en precio. De hecho, un paquete de fideos secos sin gluten puede cobrarse hasta 70 pesos, tres veces más que uno común.
“Cuando salió la ley, los que fabricaban harinas premezclas aumentaron los precios y hoy los productos que las contienen se están cobrando hasta un 30 por ciento más. Es lógico: ahora son harinas `terapéuticas`”, ironiza Cueto Rua al señalar que “la ley convirtió al chipá en un remedio que las obras sociales te tienen que cubrir. ¿Cómo no va a salir más?”.
Con el mismo criterio, Graciela Arce sostiene que “la solución al problema no pasa por obligar a las obras sociales a darnos harinas premezclas sino en abaratar los precios de los alimentos. Necesitamos que los millones de personas que comen trigo - entre ellos, hermanos, tíos, padres y abuelos del celíaco- pongan una moneda para que el miembro celíaco de la propia familia tenga productos a precios razonables sin entrar al sistema de salud y accediendo a las obras sociales a los puestos de trabajo como los demás”.
“Cuando los papás me piden certificados de celiaquía para presentar en sus obras sociales siempre les advierto del riesgo: una no puede dejar de pensar que esos chicos van a crecer y cuando busquen trabajo van a tener todavía más dificultades para conseguirlo si se declaran como enfermos crónicos incurables cuando en realidad no lo son. En ese sentido me pongo yo misma de ejemplo: hace muchos años que soy celiaquía y tengo un intestino tan sano como mis vecinos. Tampoco necesito alimentarme con harinas sin gluten. Hay un montón de otras cosas que los celiacos podemos comer”, dice Luciana Guzmán, médica del Servicio de Gastroenterología del Hospital de Niños.
Miembro de una generación que creció sin productos aptos para celíacos en el mercado, Luciana siente que “hoy nos quieren hacer creer que sin galletitas y fideos libres de gluten no podemos vivir. Eso ha llevado a que mucha gente esté convencida de que si no tiene plata o no le dan alimentos no puede hacer la dieta. ¿Cómo que no? Nadie se moría antes y todos somos flacos porque aprendimos a comer saludablemente, sin harinas, ya tengan o no tengan TACC”.
A lo largo de los últimos años y gracias a su profesión, Luciana ha podido observar que más allá de las situaciones de discriminación a las que da lugar, la Ley de Celiaquía también está teniendo un costo para la salud. “A fuerza de convencer a los celíacos de que necesitan consumir harinas libres de gluten como si fuera algo imprescindible para su buena alimentación hemos creado una generación de niños celíacos obesos. Los veo todos los días en el hospital. Nadie les dice a esas familias que comer harinas en exceso, ya tengan o no gluten, hacen mal; y que hay un montón de otros alimentos muchos más saludables que también pueden comer”.
ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES
HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS
Para disfrutar este artículo, análisis y más,
por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales
¿Ya tiene suscripción? Ingresar
Full Promocional mensual
$690/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $6470
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Acceso a la versión PDF
Beneficios Club El Día
Básico Promocional mensual
$530/mes
*LOS PRIMEROS 3 MESES, LUEGO $4190
Acceso ilimitado a www.eldia.com
Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884.
© 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados.
Registro DNDA Nº RL-2024-69526764-APN-DNDA#MJ Propietario El Día SAICYF. Edición Nro. 6986 Director: Raúl Kraiselburd. Diag. 80 Nro. 815 - La Plata - Pcia. de Bs. As.
Bienvenido
Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
Bienvenido
Estimado lector, con sólo registrarse tendrá acceso a 80 artículos por mes en forma gratuita. Para más información haga clic aquí
DATOS PERSONALES
Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com
¿Querés recibir notificaciones de alertas?
Para comentar suscribite haciendo click aquí