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24.8.2017
ARTE

Un tríptico evoca el sacrificio de San Pedro en Roma

La Academia Real de España, con sede en Roma, recuerda el martirio de San Pedro y San Pablo, muertos en el año 67 DC. Para homenajearlos, el artista español Santiago Ydánez presenta tres obras inspiradas en dos grandes pintores: Caravaggio y Ribera

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El pintor español Santiago Ydáñez conmemora en la Academia de España en Roma el aniversario de los 1.950 años del sacrificio de los apóstoles Pablo y Pedro con tres telas, una de las cuales se expone en el mismo templete donde según la tradición cristiana fue martirizado el segundo.

El tríptico ha sido la última creación de Ydáñez (Puente de Génave, Jaén, 1969) en la academia y se basa en la técnica del “non finito”: en una primera tela esboza el dibujo, en la segunda completa una parte de la pintura y en la tercera realiza la obra terminada, basada en la “Crucifixión de San Pedro” de Caravaggio.

La primera tela se expone en el interior del claustro, la segunda se observa en el recorrido hacia el templete y la tercera directamente en el interior del mismo, una construcción que se remonta a los primeros años del siglo XVI, obra del arquitecto Donato Bramante por petición de los Reyes Católicos.

El templete se erige en uno de los patios del claustro franciscano del Bramante en Roma que forma parte de la Academia de España en la ciudad, que expone el tríptico de Ydáñez durante este mes de julio.

“Empecé a pintar simplemente por gusto (...) y me gustó mucho la fase en la que estaba el cuadro sin terminar, respetando el dibujo y con muy poquita parte pintada”, explica el artista sobre el proceso de creación.

La segunda y la tercera tela dan lugar a un trío de obras de 2,30 por 2 metros cada una que, según Ydáñez, recuerdan “tres fotogramas, lo que le da más dramatismo y movimiento a la escena”. Apunta también que la obra es “una guinda mágica” a su residencia en la academia gracias a que une su pasión por el Barroco con su estancia en San Pietro en Montorio (una plaza donde hoy se encuentra la Academia de España) justo durante el aniversario de los 1.950 años del martirio.

Además, reconoce que las tres obras pueden hacer referencia a la triple negación de Pedro sobre Cristo, y es que el número tres “es un número muy redondo para los clásicos porque simbolizaba la perfección (...) cosa que tomó también la iconografía católica con la Santísima Trinidad”.

UNA OBRA DINAMICA Y POTENTE

El autor se siente “contentísimo” con su obra, que considera “muy dinámica, potente y sintética también, donde la pintura vuela, fluye, y se relaciona muy bien con el dibujo y la frescura que tienen los trazos del carboncillo”.

“Empecé a pintar simplemente por gusto (...) y me gustó mucho la fase en la que estaba el cuadro sin terminar, respetando el dibujo y con muy poquita parte pintada”

Destaca también que es la primera vez que incorpora el dibujo con esa claridad en una obra pictórica, dejándolo, y el hecho de que sea su primer tríptico, “en el que confluyen a la par dibujo y pintura, de tú a tú”, aunque desde el punto de vista técnico sí reconoce su estilo “fresco y casi a hachazos”.

En cuanto a la obra de referencia, el español opina que Caravaggio “tiene un sentido de la escenografía mágico, y éste es su valor real” y considera al revolucionario maestro milanés “capaz de inventar imágenes y escenas muy dramáticas y arriesgadas, modernísimas hoy en día y en su época”.

“La escenografía de Caravaggio es salvajemente brutal y me ha servido de inspiración, porque Ribera en ese terreno es un poco más clásico”

Ydáñez lo compara con Ribera, que, en su opinión, “es mejor pintor que Caravaggio hablando de cómo se deposita la pintura en el lienzo” porque “si pones un cuadro al lado del otro la materia fluye en Ribera, es carne, mientras que en Caravaggio no, está un poco muerta”.

“Pero la escenografía de Caravaggio es salvajemente brutal y me ha servido de inspiración, porque Ribera en ese terreno es un poco más clásico”, se explaya en la comparación, ya que su primera idea era pintar un dibujo de Ribera de la crucifixión en el Museo del Prado que hará “más tarde o más temprano”.

El pintor se lamenta del fin de su estadía en Roma porque es una ciudad de la que es “difícil despegarse” y la beca de nueve meses “se hace corta porque al final es cuando salen los mejores trabajos”.

Tras su período como residente en la academia, Ydáñez inauguró el 23 de junio pasado una muestra individual en el Centro Arte Contemporáneo (CAC) de la ciudad española de Málaga, con la curaduría de Fernando Francés, mientras que a partir del 15 de julio expondrá en el White Box Museum de Beijing durante un mes.

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