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21.1.2018

La historia del nene con cáncer que esperó el nacimiento de su hermana antes de morir

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Con apenas 9 años, Bailey Cooper tuvo que afrontar una durísima noticia: le quedaban, como mucho, unas pocas semanas de vida. El niño padecía un cáncer terminal, pero no se rendiría fácilmente: quería vivir hasta ver el nacimiento de su hermanita.

Si bien el cáncer se había expandido por todo su cuerpo, el niño logró su último objetivo. Pudo cargar a Millie, su hermana recién nacida, y murió en vísperas de navidad.

La lucha contra el cáncer de Bailey fue larga. Peleó durante 15 meses, luego de ser diagnosticado con linfoma no Hodgkin en etapa tres. Los síntomas comenzaron a manifestarse a mediados de 2016.

Al principio, los médicos pensaron que el niño padecía una enfermedad viral. Sin embargo, el análisis de sangre reveló que tenía cáncer.

El padre de Bailey dijo que "Nosotros no sabíamos nada. Cuando lo trajimos al hospital pensamos que estaría bien, y empezamos a dudar por un momento".

Los dolores del niño aumentaron y se volvieron peores, y el oncólogo recomendó la quimioterapia. Pero ya era demasiado tarde: en agosto, los doctores le dijeron a la familia que el cáncer se le había esparcido al pecho, pulmones, hígado y al estomago.

Los padres de Bailey tuvieron la difícil tarea de contarle a su hijo lo que ocurría: le quedaban días o unas pocas semanas de vida. "Bailey tenía solo nueve años, pero nosotros fuimos muy abiertos con él. Él se derrumbó y dijo que no quería irse por sí solo. Nos quedamos con él un par de horas pero luego junto fuerzas y lo aceptó. Nos miró, nos regaló una sonrisa y nos dijo: vamos a casa", dijo su madre.

Los tres meses que siguieron fueron muy difíciles para la familia. Sabían que su hijo moriría antes de Navidad, y los doctores habían dicho que moriría antes de conocer a su hermana. Sin embargo, el niño estaba determinado a conocerla. "Él luchó, y camino al hospital dijo que la deberíamos llamar Millie", contó la madre.

Finalmente, Bailey lo logró. Abrazó a Millie, la cambió, la bañó y le cantó. En la víspera de Navidad, el niño murió en su cama acompañado por su familia.

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