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16.1.2018
Revelaciones de la academia sueca

Jorge Luis Borges y el año en el que pudo haber ganado el Premio Nobel de Literatura

En 1967 compitió con el británico Graham Greene y estuvo muy cerca, según las actas. Finalmente, fue para el guatemalteco Asturias

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Jorge Luis Borges y el año en el que pudo haber ganado el Premio Nobel de Literatura

Jorge Luis Borges dejó un gran legado con su obra literaria pero nunca pudo tener un Nobel/Archivo

Jorge Luis Borges y el británico Graham Greene compitieron y estuvieron a un paso de obtener el Premio Nobel de Literatura en 1967, que finalmente galardonó al guatemalteco Miguel Ángel Asturias, de acuerdo a las actas de deliberación de la Academia Sueca, que fueron puestas a disposición del público en general.

Las actas suelen desclasificarse después de 50 años de que cada premio haya sido entregado, asegura el diario británico The Guardian, que se tomó el trabajo de leer en detalle los papeles; por lo que de ahora en más se podrá revisar cuántas veces el nombre del escritor argentino más importante del siglo XX estuvo a punto de obtener el galardón.

En 1967 hubo 70 escritores propuestos para el premio, entre los que figuraban Samuel Beckett, Saul Bellow, Lawrence Durrell, Georges Simenon y J.R.R. Tolkien; pero sólo habrían llegado a la deliberación final Borges, Asturias, Greene y Yasunari Kawabata, quien lo obtendría al año siguiente.

Anders Osterling, presidente del jurado por entonces, despachó las posibilidades de Borges con pocas palabras: “Desarrolló una obra demasiado exclusiva y artificiosa, basada en ingeniosas miniaturas”. En ese sentido, consideró al escritor argentino como demasiado literario y con obras que giran demasiado en torno a ese mismo tema.

También había al menos un reparo en torno a la obra del ganador del ´67, el escritor de Guatemala. Osterling lo señaló como “limitado a la temática revolucionaria” al autor centroamericano.

Ni Greene ni Borges obtendrían jamás el premio.

“Cada año me nominan para el premio y se lo dan a otro. Ya todo eso es una especie de rito”, expresó, en 1979, en una entrevista ya acostumbrado y resignado a que el galardón le fuera esquivo, a pesar de ser considerado en el mundo literario como uno de los más destacados autores de la lengua española y de la literatura global.

una polémica visita a chile

Pero entre las razones, estarían las políticas aunque Borges le esquivaba a esos menesteres.

Nueve años después, en 1976, Borges visitó Chile. Fue como invitado por la Universidad a recibir el doctorado honoris causa, de manos del dictador Augusto Pinochet.

De ese encuentro, en el que Borges alabó al país trasandino y calificó a Pinochet como “una excelente persona”, habría tomado nota la academia sueca, opuesta en el espectro político.

Artur Lundkvist, ex secretario general de la Academia, fue claro: “La sociedad sueca no puede premiar a alguien con esos antecedentes”.

Y años después, la viuda de Borges, María Kodama, aseguró que la academia Sueca lo instó a rechazar ese encuentro si quería ganar el premio, aunque Borges no lo hizo. “La gente es muy perversa, porque cuando un hombre como él recibe un doctorado, es protocolo que vaya el presidente del país”, habría justificado.

Durante la charla con diario español “El País”, en 2015, Kodama remarcó también la ética del escritor y confirmó esa versión “no oficial” que siempre ha asegurado que el Comité Nobel nunca le dio el premio por haber viajado a Chile pero también por haberse reunido con el presidente de facto argentino Jorge Rafael Videla.

Cuando iba a recoger el doctorado honoris causa en la Universidad de Chile en 1976, Borges recibió una llamada en la que desde Estocolmo le recomendaban no ir, señala Kodama.

Al final de la conversación, el autor de “El Aleph” afirmó: “Mire señor, yo le agradezco su amabilidad, pero después de lo que usted acaba de decirme mi deber es ir a Chile. Hay dos cosas que un hombre no debe permitir: sobornar o dejarse sobornar”.

“Fue genial, yo lo adoré más que nunca ¿Quién por sus ideas soporta algo tan tentador?”, explicó Kodama.

La actual responsable del legado del escritor añade que también considera una injusticia que se recuerde constantemente que se reunió con Videla, condenado por crímenes de lesa humanidad cuando volvió la democracia a Argentina.

“Si fue (el escritor Ernesto) Sábato también a la misma recepción, ¿por qué sale sólo Borges como invitado?”, se quejó en esa oportunidad.

“Desarrolló una obra demasiado exclusiva y artificiosa”, dijo el presidente del jurado

 

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