Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp

Cierra La Plata Fútbol Club

La Plata Fútbol Club -nacido con sorprendentes bríos en el 2004 y protagonista de una meteórica prosperidad- deja de existir. Al menos no será más La Plata Fútbol Club: se fusionará con otra entidad, la Asociación Iris, y formarán una "alianza deportiva" que se llamará "Unión Atlética Deportivo Almafuerte". Ahora están definiendo los colores de una nueva camiseta.

A fuerza de algunas excepciones, durante la anterior administración municipal La Plata Fútbol Club había logrado un sorprendente crecimiento en poco tiempo. Se lo identificaba como "el club de Alak" porque casi todos sus directivos eran funcionarios de su gabinete. Miguel Morales, el presidente, era director de Asuntos Municipales de la Comuna. Y en la comisión directiva estaban Walter Pernas y John Puleston (otros destacados funcionarios alakistas), además de aliados políticos como Julio Garro, que luego fue candidato a intendente por el macrismo.

La noticia de la fusión que sella la desaparición, al menos como tal, del club identificado con Alak fue confirmada por Silvio Torres, vicepresidente de la Asociación Iris y miembro del comité ejecutivo de la Liga Amateur Platense. Torres lo explicó así: "La Plata Fútbol Club ya no estaba en condiciones económicas de continuar, y como se encontraba ligado a la política de aquel momento, se pensó en un cambio estructural para no perder lo que se había logrado en el Argentino A. Este proyecto, tomando en cuenta esos factores, derivó en la idea de 'gerenciarlo', por decirlo de alguna manera, como un club de barrio".

Apenas se fundó, La Plata FC consiguió dos logros que en su momento despertaron suspicacias y polémicas: consiguió que su equipo militara en un torneo de la AFA y construyó un costoso estadio en una cantera. Su presidente, además, se enorgullecía de haber hecho 3.500 socios en seis meses.

Los méritos fueron, por lo menos, discutidos. La construcción de la cancha derivó en fuertes cuestionamientos desde el Concejo Deliberante. Se hizo en tiempo récord y con un volumen de recursos que resultaba impensable para cualquier club de barrio. La cantidad de socios motivó un pedido de informes -nunca contestado- en el que se preguntaba si las personas que figuraban como socias de la entidad eran, al mismo tiempo, empleados municipales y si se practicaba un cobro compulsivo de la cuota.

La plaza en el Argentino B motivó, por último, arduos debates en el ambiente del fútbol amateur. Ocurre que la Liga, presidida por Daniel Costoya, benefició a La Plata FC con varias excepciones. Primero le permitió ingresar en el circuito liguista sin contar con cancha propia -fue antes de que terminara el estadio de la cava-, a pesar de que ése es un requisito que establece el reglamento. Después le dio el aval para que la flamante entidad representara a La Plata en el Argentino B. De allí pasó, como meteoro, al Argentino A.

Eran tiempos de brillo. El equipo se nutría con nombres conocidos del fútbol profesional y se movía con una logística que despertaba envidias en los rivales del amateurismo. Ahora, a tres meses del recambio en la administración municipal, La Plata FC se fusiona con la Asociación Iris. Deja atrás aquel pasado de ambiciones y esplendor.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...