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Un supuesto caso de mala praxis aún aguarda juicio

Hace cuatro años fallecía el joven Leonel Piter en una clínica

Un supuesto caso de mala praxis aún aguarda juicio

Leonel Piter junto al cantante de Los Piojos, Andrés Ciro Martínez.

21 de Septiembre de 2008 | 00:00
Por NESTOR LLIDO

El 21 de septiembre de 2004, Leonel Piter, de 25 años, concurrió a una clínica privada de la localidad de Acassuso para recibir asistencia por un cuadro de vómitos, fiebre y diarrea, a las pocas horas se produjo su deceso. Su familia denunció que el joven fue víctima de un caso de mala praxis, al recibir una inyección de dipirona, que le provocó una descompensación mortal y hoy, a cuatro años del caso, continúa aguardando que la médica que lo atendió afronte un juicio, en el marco de una causa en la que aparece imputada por el delito de "homicidio culposo".

En estos cuatro años transcurridos, el expediente judicial abierto por la muerte de Leonel Piter ha deambulado por cuatro fiscalías de los Tribunales de San Isidro, la profesional -identificada como Mariela Devescovi- acusada recién fue citada a declarar 37 meses más tarde, se ha solicitado una ampliación de las pericias realizadas al cuerpo durante la autopsia y luego de lo dispuesto por el Juez de Garantías, Orlando Díaz, que elevó la causa a juicio, se aguarda para que se fije la fecha para el proceso.

Marta de Piter, la madre de la víctima, recordó que "Leo entró caminando a la clínica y nunca más salió. Fue atendido por la Doctora Muerte, como yo llamó a Mariela Devescovi, quien le aplicó una inyección de dipirona, una droga prohibida en muchos países, sin tomar ningún recaudo. Después lo dejo solo y falleció agonizando. Cuando llegamos y nos dieron la noticia, los médicos estaban todos desaparecidos, pero al escuchar nuestros gritos, empezaron las absurdas explicaciones. Qué fue una muerte súbita, que fue un derrame cerebral, que tenía problemas en el corazón. Todas mentiras".

Según consignó la mujer, en diálogo con este diario, su hijo "era un chico muy sano, antidrogas, antitabaco, antialcohol. Muy querido por toda la gente, un joven feliz, que amaba la vida. Le arrebataron sus sueños y también la Doctora Muerte nos mató a todos nosotros, sus familiares y amigos, que no podemos entender como al día de hoy esta médica siga teniendo licencia para matar. Nunca se le retiró la matricula profesional y está en plena actividad".

La posterior autopsia al cuerpo de Leonel Piter "comprobó que era totalmente sano" y en la primera actuación de la justicia se requirió la historia clínica al sanatorio, "pero las las autoridades de la Santa Ana de Acassuso respondieron que no existía tal documento", enfatizó la mamá del joven. En principio, la acusación recayó sobre la médica que lo atendió y contra el profesional responsable del establecimiento, mientras la familia rechazaban la postura del abogado que habían contratado para arribar a un acuerdo económico en la demanda civil. "Nunca quisimos arreglos monetarios, sólo queremos justicia para nuestro hijo", enfatizó.

"Una inyección letal"

De acuerdo a los datos con que cuentan los familiares, el informe pericial de la Morgue Judicial de San Isidro estableció que la doctora que asistió a la víctima "tendría que haber hecho un diagnóstico de la causa de los malestares. Comprobar con análisis de sangre, orina y materia fecal si su diagnóstico era correcto. Medicar para esos síntomas primeramente y recién después ocuparse de la fiebre, que no era de 40 grados, como último paso. Para bajar la curva térmica, en principio debía suministrarle Ibuprofeno, luego Paracetamol y como recurso extremo, la Dipirona. En consecuencia, el deceso se produjo por un shock anafiláctico, producido por la Dipirona".

En tal sentido, Marta de Piter afirmó que su hijo "no murió en su casa o en la calle, falleció sobre una camilla en la guardia de la clínica Santa Ana. Hubo tiempo para darle un antiestamínico o de última, efectuarle una traqueotomía. Nada de eso se hizo, tenemos la sensación de que no se le prestó la más mínima atención y Leo agonizó, se dio cuenta de que estaba muriéndose. Entonces, yo comparo esa situación, como la de esos asesinos a los que aplican la pena de muerte, ejecutándolos con una inyección letal".

A pesar de los insistentes reclamos, que incluyeron movilizaciones hacia dicho sanatorio para demandar por "Justicia" y una marcha de barbijos en el Obelisco porteño, la causa por presunta mala praxis recién logró avanzar luego de tres años. "Hemos luchado mucho y no vamos a bajar los brazos. Queremos agradecer a todos los jóvenes, que a través de los blogs nos ayudan a difundir este caso, superando las dificultades para que se conozcan en forma más masiva. De esa manera, ayudan a que este tipo de hechos no se repitan", agregó.

"La fiscal Laura Zyseskind citó a indagatoria a la doctora Devescovi en octubre de 2007 y pese a que se negó a declarar, la imputó por homicidio culposo. Su abogado solicitó una ampliación de las pericias que se hicieron en La Plata, donde estuvimos representados por el perito Alfredo Paiz y luego el juez de Garantías de San Isidro, Orlando Díaz, atendió el requerimiento, elevando el expediente a juicio. Ya se sorteó el Tribunal y ahora nuestro abogado Claudio Alfonsín nos dijo que tenemos que esperar que se fije la fecha, aunque difícilmente sea en el primer semestre de 2009", puntualizó la mujer.

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