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TEATRO EN BUENOS AIRES

Daniela, la otra Lopilato

Hermana mayor de Luisana y Darío, es nutricionista y actriz. Después de algunos años de bajo perfil volvió a las tablas con “Paraísos artificiales”

Daniela, la otra  Lopilato

Daniela, la otra Lopilato

Está cansada de que le pregunten qué se siente ser la hermana de Luisana pero sabe que son las reglas del juego y no reniega. Inevitablemente, este título le ha abierto puertas en el medio aunque también le ha jugado en contra sobre todo, reconoce, con la gente que habla sin saber que es una actriz formada con los maestros más reconocidos del país. A los 36 años, Daniela Lopilato regresó al teatro después de varios años de ausencia en los que estuvo dedicada de lleno a la nutrición y a la maternidad, y lo hizo con “Paraísos artificiales”, una obra de José María Paolantonio que, bajo la dirección de Sergio Pavlovic, se presenta en la calle Corrientes en el marco de un destacado Ciclo de Autor.

Heredera de una pasión actoral familiar que comenzó con su padre y que comparte con sus hermanos Luisana y Darío, Daniela empezó a recorrer este camino a los once años entre castings y publicidades para televisión. Formada en teatro con Ana Pechman, Julio Chávez, Claudio Méndez, Luz Paladín, Alicia Zanca y Lili Popovich, enriqueció sus estudios con conocimientos aeróbicos, clown, improvisación y circo.

En el circuito off, protagonizó las obras “La cruz de tiza” y “La malasangre”, dos musicales a cargo de Nico Pérez Costa, y en teatro comercial “Sádica” y “Desilusiones”, en los que cantaba, bailaba, actuaba y mostraba sus dotes circenses entre trapecios y aros. Ahora, además de estar en obra, continúa estudiando con Inés Pascual porque, para ella, la formación no se detiene nunca.

En diálogo con EL DIA, Daniela se refirió a su familia y a su presente en las tablas con “Paraísos artificiales”, la obra ambientada en los setenta que se ofrece los jueves, a las 20, en Teatro CPM Multiescena -Corrientes 1764- y que sigue los pasos de dos mujeres (la otra es Danu Flores) que comparten soledades, oscuridades, miserias y a Roberto, que se verán involucradas en una metamorfosis que les hará vivir el día más importante de sus vidas.

-¿Desde qué lugar te relacionaste siempre con la fama de Luisana?

-Esta pregunta me hace recordar a cuando me preguntan qué se siente ser la hermana de Luisana. La verdad... ¡Es mi hermana! Y lo vivo así. Obviamente que la gente mira a un famoso como si fuera alguien especial o distinto o inalcanzable pero nosotros nos criamos en un barrio y somos muy unidos como familia, tenemos valores y sabemos lo que es la humildad y la simpleza en todo sentido. Y como hermanos somos eso, hermanos, y nos peleamos, nos amamos, nos decimos cosas lindas, feas, en fin, una relación normal.

-¿Te ayudó en tu carrera ser la hermana de? ¿O, en algún punto, te perjudicó?

-Por supuesto que ser la hermana de alguien conocido en la vida te abre las puertas de otra manera pero no solo tenés que ser la hermana de... Yo soy mamá, licenciada en Nutrición y actriz desde que tengo 11 años. Y siempre en algún punto te perjudica porque la gente piensa ‘ay mirá quiere ser famosa como la hermana’ y quizás no sabe todo lo que estudiaste, todo lo que sabés, todo lo que hacés, además de ser la hermana de.... Yo no soy famosa pero soy reconocida en mi trabajo y en los medios aprendieron a respetarme... Y ese camino que me armé todos estos años costó de muchísimo esfuerzo, paciencia y dedicación.

VOLVER AL RUEDO

-Durante este tiempo habías mantenido un bajo perfil, ¿qué te llevó a volver a las tablas?

-Después de mi segundo hijo Benicio, que hoy ya tiene 22 meses, me sentí con ganas de volver. Es algo que necesité hacer, me lo pidió el alma, el cuerpo... Amo estar arriba del escenario y sentir todo lo que me pasa ahí. Mientras estuve embarazada y con Beni chiquito me llegaron propuestas que, por supuesto, tuve que rechazar porque no podía ocuparme de todo. Sentía que en algo iba a fallar, entre los niños y el consultorio. Pero me llamó el director y me dijo ‘te subís para reemplazar a Lili Popovich y estrenamos en un mes’. Al principio me paralicé porque me dio un poco de miedo porque era mucho texto y poco tiempo. Pero cuando tenés ganas y disfrutás de lo que te gusta todo se puede hacer.

-En escena encarnás a una prostituta. ¿Cómo fue la elaboración de ese papel?

-Todas las mujeres, en mayor o en menor medida, tenemos cierto grado de sensualidad y erotismo. Y a la hora de salir a escena, simplemente, lo saco más para afuera y juego a ser una prostituta. Pero no cualquier prostituta sino la que plantea el autor, la que se imaginó y la que elaboré yo de acuerdo a una serie de preguntas que me hago cuando estoy componiendo el personaje.

-¿Te gustaría estar en la tevé? ¿Tenés alguna propuesta?

-Hice muchos bolos en TV y hasta personajes con continuidad pero no más que eso. Por supuesto que me gustaría que me llamaran más y que me den la oportunidad de mostrar más de mi trabajo, de lo que hago y de lo que soy como actriz. Pero está bastante difícil. Hoy por hoy siempre se ven las mismas caras en la tele. De todas formas, amo estar arriba del escenario.

-¿Cómo manejás la combinación de nutrición, actuación y maternidad ?

-Con organización y mucha colaboración en casa. Tengo una chica que me ayuda con mi bebé cuando yo no puedo estar. Es difícil porque en estos momentos estoy sola, sin pareja, y cuesta más cuando tengo que ocuparme de todo. ¡Pero me hace más fuerte cada día! Y sentir que puedo me da mucha satisfacción. Yo soy una persona que cree en los tiempos de calidad. Vos podés estar todo el día con tu hijo o hija pero si, por ejemplo, estás con el celular o haciendo otras cosas eso no es estar. Por eso cuando estoy con mis hijos estoy con ellos a pleno. Cuando estoy haciendo mis consultas estoy ahí siendo súper pasional con el trabajo y lo hago con mucha dedicación, y cuando estoy arriba del escenario lleno de energía todo lo que me rodea con lo que traigo adentro.

CANONES DE BELLEZA

-Como nutricionista, ¿cómo ves hoy los cánones de belleza que se manejan en el medio?

-No son los ideales ni siquiera los saludables. Hoy no existe más el peso ideal... Se habla de peso habitual que es con el que uno se ve y se siente bien, y que no es el que tuvimos a los 20 tampoco. Tenemos que llegar o mantener un peso tangible real que nos permita una buena salud tanto física como mental. Y lo más importante es que podamos mantenerlo en el tiempo. Para esto hay que cambiar hábitos en la alimentación, hacer actividad física de forma regular, hidratarnos, hacer todas las comidas diarias más dos colaciones si es posible y para esto es bueno consultar una nutricionista que somos las indicadas para enseñar a comer. Hay que aprender a comer como se aprende todo en la vida.

-¿Cómo hiciste para que cuñado, Michael Bublé, bajara ocho kilos?

-Estoy trabajando actualmente con un tratamiento de afuera, un plan de aporte proteico, donde te voy combinando ciertos tipos de alimentos en ciertos momentos del día. Sin contar calorías, sin pasar hambre, y sin perder masa muscular. De esta manera hacemos que el efecto rebote no suceda o se minimice con el tiempo ya que perdés peso de forma saludable cuidando tu metabolismo.

-¿Es verdad que tuviste a Penélope Cruz como paciente?

-No, ¡no lo es! Tengo muchos pacientes conocidos pero por ética profesional nunca se dice a quién atendés. Penélope hizo el tratamiento con el cual trabajo acá en Argentina allá en Europa, por eso se la relacionó conmigo.

PARA AGENDAR

QUE: “Paraísos artificiales”
DE: José María Paolantonio
POR: Sergio Pavlovic
CON: Daniela Lopilato y Danu Flores
CUANDO: Jueves, a las 20
DONDE: Teatro CPM, Corrientes 1764

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