En tiempos donde la solidaridad muchas veces aparece en los pequeños gestos, una panadería de La Plata decidió transformar una simple torta frita en una ayuda concreta para personas en situación de vulnerabilidad. La iniciativa surgió en un comercio de la ciudad que comenzó a recibir ropa, abrigo y juguetes para luego entregarlos a familias necesitadas y personas que viven en la calle.
La propuesta rápidamente comenzó a viralizarse entre vecinos del barrio, que se acercan con camperas, frazadas, zapatillas y distintas donaciones a cambio de una porción de afecto traducida en algo caliente para compartir.
La movida solidaria es impulsada por trabajadores de la panadería “El Grillo”, ubicada en la zona de 2 y 65, quienes desde hace tiempo vienen realizando distintas campañas sociales para asistir a quienes atraviesan situaciones difíciles.
En una entrevista con el móvil de EL DÍA, una de las empleadas, Antonella, explicó: "La verdad que estamos teniendo repercusión en las redes, es lo cotidiano que hacemos todos los días. Estamos recolectando juguetes para el día del niño, es lindo que se suma mucha gente. El que trae un juguete nuevo , le damos una docena de torta fritas gratis".
Según contaron desde el local, la idea nació a partir de escenas cotidianas que comenzaron a repetirse durante los últimos meses: personas acercándose al comercio para pedir abrigo, algo para comer o simplemente ayuda para atravesar las bajas temperaturas.
Por otro lado, Micaela, otra de las empleadas de la panadería, comentó: "Ahora sacamos a la vereda la ropa con una mesa, le damos la vestimenta a la gente que la pasa mal y vive en la calle. Esto lo hacemos siempre en verano e invierno. La gente te trae limpia la ropa, las chicas lo separan para niños, hombre y mujer y luego le buscamos un talle a cada persona. Lo que necesitan, se acercan, le damos la torta fritas y un abrazo. Siempre estamos para los que necesitan. Los que se quieran sumar, siempre serán bienvenidos. Nosotros estamos de las seis de la mañana hasta las ocho de la noche".
“Muchas veces lo más importante no es solamente dar comida, sino también escuchar y acompañar”, relataron desde el lugar al explicar cómo fue creciendo el costado solidario del negocio.
Con el correr de los días, vecinos de distintas zonas de La Plata comenzaron a acercar bolsas con ropa y artículos de invierno, mientras desde la panadería organizan la distribución entre familias y personas que realmente lo necesitan.
No es la primera vez que el comercio realiza este tipo de acciones. Tiempo atrás también habían impulsado descuentos especiales para jubilados y otras campañas comunitarias vinculadas a fechas especiales y asistencia alimentaria.
En un contexto económico complejo y con temperaturas cada vez más bajas, la iniciativa volvió a poner en evidencia el rol social que muchos comercios barriales cumplen puertas adentro de los barrios platenses: tender una mano cuando más hace falta.
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