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De Suecia a La Plata para aprender tango y candombe

De Suecia a La Plata para aprender tango y candombe

Los músicos suecos en una quinta de Villa Elisa, donde pasan los días en nuestra ciudad aprendiendo ritmos que, antes de llegar, les eran absolutamente desconocidos.

Encaran una milonga con pasión bien rioplatense. Se cuelgan los tambores y arremeten un ritmo de candombe como si hubiesen nacido en Montevideo. Y hasta pueden atreverse a una chacarera como si se hubiesen formado en las peñas folclóricas del interior bonaerense. Pero sus caras y sus acentos los delatan: nacieron bien lejos de la Pampa. Más exactamente en Malmö, una fría ciudad del sur de Suecia.

Se trata de un grupo de cuatro chicas y un chico de entre 23 y 24 años nacidos en ese país nórdico, que desde hace algunas semanas participan en una curiosa experiencia de intercambio musical en nuestra ciudad que va convirtiéndose, poco a poco, en una tradición cada vez más firme.

Los chicos, todos estudiantes de música, llegaron a La Plata invitados por los integrantes del grupo de trabajo "La Sonora", formado en 1989 por Alejandro Rodríguez -piano y teclados-, Omar Gómez -bajo- y Potolo Abregó -percusión-. Alojados en una bucólica quinta de Villa Elisa, pasaron varias semanas aprendiendo los secretos del tango, el folclore y el candombe, tres ritmos para ellos tan desconocidos como lo son para nosotros los que integran la tradición musical sueca.

Además de la formación estrictamente musical, los visitantes tuvieron la oportunidad de acercarse a las danzas tradicionales argentinas. El fin de semana pasado, un grupo de docentes de la Escuela de Danzas Tradicionales Argentinas "José Hernández" de La Plata, encabezado por Mariano Lugo, Gustavo Hernández, Noelia Gorna y Mauro Causevo, les enseñó a bailar gato, escondido y chacarera.

LA CUARTA EXPERIENCIA

Juhanna Evlingsan (canto, piano y guitarra), Magdalena Prahl (piano y flauta), Karin Holmberg (canto), Louise Jonsson (violines), Hannes Irengard (guitarra) y Cecilia Salazar (canto y piano) no son los primeros músicos suecos que llegan a La Plata. En realidad, forman parte de la cuarta generación de una experiencia que viene llevando adelante La Sonora desde el año 2002, cuando sus integrantes viajaron por primera vez a las frías tierras suecas.

Lo que fue una visita en el marco de una jornada multicultural con la Malmö Musikhögskola (la escuela de música de la ciudad de Malmö), se convirtió, luego, en un lazo cada vez más firme con la escuela de música organizadora del evento, que dio lugar a la iniciativa de intercambio anual de estudiantes suecos que vienen a La Plata en busca de complementar su formación tradicional con el aprendizaje de ritmos del todo extraños para ellos.

"De a poco se está formando un puente. Para nosotros es una muy linda oportunidad". Con un acento que delata su origen y un medio español al que le faltan palabras, Cecilia Salazar -sueca de nacimiento, pero hija de un chileno y una boliviana que emigraron a ese país- trata de contar el impacto que significó para ella y sus compañeros llegar a Argentina.

"Todo es absolutamente distinto, empezando por la gente y por su predisposición. Eso fue lo que más me impactó: la apertura que tiene todo el mundo para ayudarte y dar una respuesta, hablarte. Allá es tan diferente que no se puede comparar", cuenta Cecilia.

Las diferencias que ve Cecilia son las mismas que vio Alejandro Rodríguez, pianista de La Sonora, la primera vez que viajó a Suecia, en 2002, durante lo peor de la crisis política y económica de nuestro país. "Ellos viven un shock similar al que vivimos nosotros cuando fuimos allá. Es que las diferencias entre las dos culturas son tantas que no hay apenas marcos de referencia", explica.

A pesar de las distancias culturales que remarcan tanto Cecilia como Alejandro, la experiencia de formación no pudo ser mejor, coinciden. Anoche, en el escenario de Ciudad Vieja, los músicos suecos mostraron, junto a sus pares platenses, lo que pudieron aprender en estas semanas de estadía en nuestra ciudad, con acordes de tango, tambores de candombe y punteos de chacarera.

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