Crecen las infracciones por ocupación de la vía pública
| 16 de Octubre de 2011 | 00:00
Franjas amarillas que se multiplican, tachos de pintura vacíos que "reservan" lugares, carteles improvisados y caballetes de madera. Esos son sólo algunos de los recursos que utilizan vecinos y comerciantes platenses para evitar que se estacionen autos en la puerta de sus domicilios.
Desde la Comuna se advirtió que estas prácticas no están permitidas y que sólo se puede prohibir el estacionamiento por medio de una ordenanza que especifique la zona delimitada. En cuanto a las entradas de garages, se detalló que la subida en el cordón alcanza para marcar ese sitio como lugar prohibido para el estacionamiento y que no es necesario pintar ese sector de amarillo.
"Este es un tipo de infracción que se controla muchísimo y que ya ha generado que se realicen actas de comprobación. Principalmente se actúa por alguna denuncia pero también puede ocurrir que se detecte la falta en alguno de los operativos que se realizan regularmente", señaló Ignacio Martínez, titular de Control Urbano.
"En cuanto a la pintura amarilla en los cordones, es un indicativo de que en ese lugar está prohibido estacionar. Pero su uso tiene que estar reglamentado por una ordenanza y además debe exhibirse en el lugar un cartel de prohibición de estacionamiento en el que figure el número de ordenanza que lo autoriza", agregó el funcionario.
LUGARES OCUPADOS
Además de la utilización de la pintura amarilla para evitar el estacionamiento de autos, en los últimos tiempos también comenzaron a observarse otras modalidades en la vía pública, como la utilización de vallas o tachos para delimitar lugares "reservados".
Es el caso de la tarea que realizan distintos cuidacoches en las cuadras del centro, sobre todo en las primeras horas de la mañana, cuando reparten tarros vacíos a lo largo de la calle y los van retirando a medida que llegan los habituales "clientes", quienes acceden a ese lugar a cambio de una colaboración a voluntad o el pago de una tarifa fija.
Algo similar ocurre en varios comercios, que colocan vallas para que permanezca despejado el frente del local, y en diferentes obras en construcción, que con la utilización de cintas, conos y carteles, delimitan el espacio para la descarga de materiales o el acceso de vehículos al lugar.
"Si se constata que alguien utiliza el espacio público para que no se pueda disponer de él libremente estamos ante la presencia de una falta, que es la ocupación indebida del espacio público. Es algo que se controla intensamente y que es el motivo por el cual se realizan al menos cinco sanciones cada semana", explicó Martínez.
"En el caso de los trapitos, se advierte que la actividad está mermando y que descendieron los conflictos que solían generarse entre ellos y los automovilistas. En cuanto a la ocupación de la calle por las obras en construcción, se puede tramitar un permiso especial y temporario en Control Urbano para que las empresas puedan disponer del uso del lugar que necesiten para las tareas que así lo requieran", agregó el titular de Control Urbano.
Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE