Ayer fue el tremendo error de Sessa. Anteayer, Agüero y Fontanello. Y antes Leguizamón. O Kletnicki. Y Gimnasia va, con la guillotina a mano pero sin jamás encontrar una explicación, un fundamento, el origen de los problemas. Por eso después del 12 de julio, nada cambió el 13 a la mañana. Por eso Diego Cocca siguó siendo DT con plenos poderes. Por eso Gimnasia es el paraíso del egoísmo, con la soberbia de los que mandaron y la tibieza de los que pueden aportar soluciones y nunca quisieron ser parte. Por eso no se toman decisiones que permitan el crecimiento del club y se tapan agujeros, quedando cuestiones importantes en manos del voluntarismo de unos pocos y la sabiduría de menos. Por eso Gimnasia es sinónimo de "las cosas por la mitad", con localía repartida, el Zerillo sin platea H, la sede a medio remodelar, el Campus avanzando a duras penas por el empuje de unos pocos. Sin pelear por las tierras del Bosque. Y el fútbol así, el básquet en la APB, el voley se llama Casamiquela, automovilismo no hay más...Y esto no es de ayer porque se perdió con Independiente, no de diciembre cuando asumió Delmar. El descenso institucional Gimnasia lo cocina a fuego lento desde hace años. Ferro es un espejo horrible donde mirarse.
¡Ojo! Eso no significa que haya que bajar los brazos. Si nadie lo hizo a dos minutos de descender, ¡¿como hacerlo cuando faltan 11 fechas?! Es un lujo que Gimnasia no puede permitirse. Mucho menos los jugadores o el entrenador. Es inexplicable un partido como el de anoche, pero no los 8 puntos en 8 partidos. Hay que tratar de seguir mejorando. Y aunque el barco se hunda, aferrarse al único trozo de madera que haya en el mar.
Alguna vez en 2009, cuando el equipo de Madelón empataba o perdía, transcribí ¡Piu avanti! de Almafuerte en el blog. Hoy también es bueno recordar a Pedro B. Palacios, especialmente principio y final de este ¡Avanti!:
Si te postran diez veces, te levantas
otras diez, otras cien, otras quinientas:
no han de ser tus caídas tan violentas
ni tampoco, por ley, han de ser tantas.
Con el hambre genial con que las plantas
asimilan el humus avarientas,
deglutiendo el rencor de las afrentas
se formaron los santos y las santas.
Obsesión casi asnal, para ser fuerte,
nada más necesita la criatura,
y en cualquier infeliz se me figura
que se mellan los garfios de la suerte...
¡Todos los incurables tienen cura
cinco segundos antes de su muerte!
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