En fútbol, los hubiera y los hubiese no existen. Imposible saber que hubiese pasado 11 contra 11. Saúl Laverni se equivocó, vió una mano donde no la hubo quizá potenciado por una anterior del propio Oreja y por el reclamo de los hinchas. Tranquilamente, lo podría haber expulsado en la mano anterior. ¿Saben qué? Habría sido un error peor porque cobró una mano que no fue intencional. El propio Troglio le puso paños fríos al tema con la historia de "a veces te dan y otras te quitan". La bronca de los hinchas...es difícil de calmar. El triperío saboreaba el 0-1...
Franco Mussis fue la gran figura del clásico. Ese "tanquecito" que para algunos solamente choca, minimizó a Verón primero y Damonte después, jugó, hizo jugar y tuvo un despliegue enorme durante los 90 minutos. Lucas Licht y Juan Carlos Blengio completaron el podio con actuaciones individuales impecables, con experiencia y oficio.
Ocho jugados, cuatro ganados. Pasó el clásico y el equipo estuvo a la altura del evento. Superó una prueba de caracter, otra más de este grupo de jugadores. Tal vez no haya grandes individualidades. Seguro, falta fútbol. Hay un equipo. Gimnasia sabe que este es el camino. Solamente hay que seguirlo, con los objetivos claros. Ni perderse, ni marearse.
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