Los cuatro policías federales que participaron en el operativo que terminó con el crimen del taxista Alberto Sarubbi, secuestrado ayer en Capital Federal y asesinado en la localidad bonaerense de Ciudad Evita, fueron liberados esta tarde debido a que sólo fueron imputados de un delito excarcelable, informaron fuentes judiciales. Por su parte, uno de los hijos del taxista reveló que cuando un joven se acercó al auto para cobrar el rescate, él bajó la ventanilla para darle el dinero y luego de tomarlo, éste le arrebató un celular y un anillo y salió corriendo al ver a los policías, pero en ningún momento hubo un "forcejeo", como señalan desde la Policía Federal (PFA).
En tanto, el Ministerio de Seguridad respaldó a los policías y expresó en un comunicado de prensa que hay que "individualizar y capturar a los autores materiales del hecho, que son los únicos responsables de lo acontecido y quienes deben responder ante la Justicia". La decisión de liberar a los efectivos fue dispuesta por el juez federal Daniel Rafecas, quien interviene en una causa conexa a la del "secuestro extorsivo seguido de muerte" y los acusa del delito de "desobediencia", que tiene una pena máxima de un año de prisión.
Los policías excarcelados son el jefe de la División Operativa Central (ex Antisecuestros) de la PFA, comisario Leonel Fernando Santos; el segundo jefe, subcomisario Pablo Martín Gil; el inspector Bruno Emmanuel Mendoza; y el subinspector Diego Roberto Stella. Según una fuente, el juez les tomará declaración indagatoria en los próximos días en base a la imputación que hizo el fiscal federal Carlos Stornelli, quien los acusa de haber impedido el pago del rescate de Sarubbi (63) cuando previamente les había dado la orden de no entorpecer ese proceso.
La fiscal que interviene con Rafecas, Paloma Ochoa, no comparte que la investigación se haya dividido, ya que no descarta que los efectivos pudieran haber tenido algún tipo de vinculación con la muerte del taxista y, entonces, cree que deberían ser indagados en el expediente principal. Sin embargo, Rafecas los liberó sin siquiera tomarle declaración indagatoria. Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el jefe de la Policía Federal, Néstor Roncaglia se reunieron hoy con Rafecas y le anunciaron que darán intervención a Asuntos Internos para determinar qué ocurrió durante el operativo y que a los policías cuestionados los pasaron a "servicio pasivo".
En tanto, desde la fuerza de seguridad explicaron que la mecánica de la maniobra para concretar el pago del rescate obligó a los policías a intervenir de urgencia. "Los que están en el lugar son los policías y decidieron interceder en la maniobra porque vieron que la vida de los pagadores, que eran los dos hijos del taxista, corría peligro", dijo un jefe policial. Es que, según esta hipótesis, los dos hermanos llegaron a Crovara al 5800, en Ciudad Evita, La Matanza, a bordo de un Renault Clio y por indicación de los secuestradores, los hicieron detener la marcha.
En ese momento, siempre de acuerdo a esta versión, un joven se metió por una ventanilla del Clio y comenzó a forcejear con los hijos del taxista y los policías, que estaban monitoreando desde otros vehículos el pago del rescate, salieron en defensa de ellos. "No sabían si le estaban robando, si se los querían llevar también a ellos secuestrados, si estaban en peligro. Es por eso que el jefe de la división ordenó intervenir y cortar el pago y detener al supuesto cobrador", un adolescente de 16 años, explicó la fuente consultada. Si embargo, uno de los hijos del taxista reveló ante la Justicia que cuando él bajó la ventanilla para darle el dinero, el chico lo tomó, le arrebató un celular y un anillo y, al ver que se acercaban policías, salió corriendo, pero en ningún momento habló de "forcejeo".
El teléfono que se llevó el delincuente era el utilizado para hablar con el negociador de la banda, por lo que éste pudo haber escuchado la intervención policial y casi en simultáneo, a unas siete cuadras de allí, mataron al taxista Sarubbi de cinco balazos por la espalda. El hecho comenzó cerca de las 15 de ayer cuando los hijos de Sarubbi recibieron una primera llamada extorsiva de un hombre que decía que tenía secuestrado a su padre y que le exigía unos 200.000 pesos como rescate. Ante esta situación, intervino el personal de la División Operativa Central y el fiscal Stornelli.
Tras una serie de llamadas, los secuestradores pactaron el pago de unos 3.000 dólares y 20.000 pesos, y obligaron a los hijos del hombre a llevar el dinero a General Paz y Crovara, en Villa Madero, y desde allí los hicieron circular hacia Ciudad Evita. En ese momento los policías intervinieron y cortaron el pago del rescate, tras lo cual apareció asesinado el taxista Sarubbi, mientras que su taxi Fiat Siena fue encontrado a pocas cuadras de donde estaba el cadáver. El único detenido por el hecho hasta esta tarde era un adolescente de 16 años que fue indagado por el fiscal Stornelli y dijo que lo habían "usado" y no sabía nada del secuestro.
"Contó que estaba fumando un porro cuando lo llamaron para pedirle que pasara a buscar un dinero. Dice que lo usaron y que él no tuvo nada que ver con la captura del taxista y mucho menos con su asesinato", dijo una fuente.
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