Luego de que un programa de televisión italiano difundiera imágenes de una adolescente en situación de calle que hablaba sólo en inglés, varios medios vincularon a la jovencita desconocida con niñas de las que se desconoce su paradero, como Madeleine McCann, desaparecida en 2007 en Portugal.
De hecho, la presencia de esta adolescente de modales refinados y que no aceptaba limosnas mientras deambulaba por las calles romanas sin rumbo fijo, disparó una ola de rumores que aseguraban que podría ser Maddie.
La policía italiana hizo circular su imagen en diferentes medios europeos. Así fue que, desde Estocolmo, Tahvo Jauhojärvi se contactó con el diario inglés Daily Mail y confirmó que “ella es mi hija”. El desesperado padre ya está en conversaciones con las autoridades italianas para viajar a Roma y reunirse con su hija. Jauhojärvi señaló que el nombre real de la joven es Embla (la policía italiana la llamaba María), que vive en Estocolmo, Suecia, tiene 21 años, sufre el síndrome de Asperger y que viajó seis meses a Roma para estudiar italiano. Desde entonces, nadie supo más de ella. Asimismo, el hombre declaró que hacía varios meses que había pedido ayuda a la policía sueca para dar con su hija perdida, sin recibir respuesta.
Cabe señalar que el síndrome de Asperger forma parte de los trastornos del espectro autista, y se caracteriza por dificultades en el comportamiento y las destrezas sociales. A su vez, tal como ocurre con el autismo, quienes sufren la afección suelen exhibir conductas repetitivas o intereses restringidos. El síndrome no suele provocar retraso en el desarrollo del lenguaje, como ocurre con los pacientes con autismo, aunque es posible que se exhiban ciertas particularidades al hablar que se manifiestan en las formas gramaticales, el tono de voz o el uso de ciertas palabras.
El caso de Embla tomó estado público y masivo tras aparecer en un programa de TV en el cual se trata de dar con los familiares de personas que están sin hogar. La joven vagabunda conmovió al mundo. Dormía en las calles de Roma, no se sabía su nombre real ni su origen, y no hablaba otro idioma que inglés.
Estas características generaron las especulaciones de que podría tratarse de Madeleine McCann, la niña que desapareció de un resort en Praia da Luz, en Portugal, en mayo de 2007. Sin embargo, la pequeña inglesa hoy tendría 13 años, bastante menos que la protagonista de esta historia. También se creyó que podía tratarse de una niña llamada Amanda Adlai, secuestrada en Michigan ese mismo año. Incluso, que sería María Briggitte Henselmann, desaparecida en Alemania en 2008.
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