Los afiliados de PAMI comenzaron a padecer hoy la falta de atención en la dispensa de medicamentos en las farmacias del país, en una medida adoptada por la mayoría de los 310 locales farmacéuticos –hubo sólo algunos casos en los que no se suspendió la atención- en una situación de crisis que se vino acentuando en las últimas jornadas y que deriva, según los profesionales, de la irregularidad en los pagos por parte de la obra social.
Desde la presidencia del Colegio de Farmacéuticos se informó que la medida se aplica luego de un año de diferentes protestas formuladas por los farmacéuticos, a quienes se califica como rehenes. Indicaron que PAMI le paga a la industria con dinero en efectivo, mientras que a las farmacias se les entregan notas de crédito, creándose así una suerte de cuasi moneda, “lo que expone la distorsión por la que atraviesa el sistema, que nos deja sin stock en los locales y no sólo nos cuesta atender a los afiliados al PAMI, sino que también se complica con los afiliados al resto de las obras sociales.
Tal como se informaba ayer, la suspensión en la atención a los afiliados al PAMI se llevaba a cabo desde anteanoche, a raíz de una deuda global a los farmacéuticos del país que ronda los 2.000 millones de pesos, según estimaron los profesionales, reclamándose los pagos desde septiembre pasado. Al cierre de esta edición se seguían desarrollando intensas negociaciones para destrabar el conflicto.
La medida de protesta se adoptó tras una reunión entre las entidades farmacéuticos y las autoridades de PAMI. Al no haber obtenido una respuesta satisfactoria para el sector, sobre los pagos y un nuevo contenido sustentable sanitariamente, sostenible económicamente para las farmacias y que no afecte al bolsillo de los jubilados, se resolvió la medida de fuerza por tiempo indeterminado, remarcaron los farmacéuticos. La medida la impulsan la Confederación Farmacéutica Argentina, la Federación Argentina de Cámaras de Farmacias, la Federación Farmacéutica de la República Argentina y Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina.
Debe consignarse que no es la primera vez que se ve afectada la cobertura de los jubilados nacionales, al ponerse en riesgo muchas prestaciones destinadas a la atención médica de esos adultos mayores, quienes nuevamente aparecen, entonces, como rehenes de un conflicto que no les debiera concernir en absoluto.
Se puede recordar el caso ocurrido hace poco tiempo, cuando se paralizó durante semanas el servicios de ambulancias a raíz de una deuda que el ente asistencial mantenía con las empresas a cargo de esa prestación. Se trata de situaciones traumáticas e injustas, para quienes a lo largo de una vida han aportado y merecen un trato correspondiente. Es incontrastable que los afiliados tienen derecho a una completa y constante cobertura médico-asistencial, tanto en lo que se refiere a la atención como a los medicamentos que deben recibir.
Debe recordarse que el PAMI existe por sus afiliados, que son quienes lo sostienen con sus aportes mensuales. Se ha dicho en forma insistente aquí que la salud es un bien inalienable, cuya atención integral debería verse garantizada en forma inexcusable. En este caso, lo que está en juego es el derecho de personas jubiladas a contar con los medicamentos que su mejor estado de salud reclama. Estos y otros antecedentes obligan al Estado a extremar esfuerzos en la búsqueda de soluciones al problema planteado.
SUSCRIBITE a esta promo especial