El feriado por la Inmaculada Concepción estuvo lejos de ser un día de paz y descanso en el barrio de Villa Elvira que flanquea el arroyo Maldonado. Las riberas del curso de agua entre las 115 y 117 fueron ayer escenario de una batalla campal entre dos bandos de usurpadores que se disputan la posesión de esos terrenos, sobre los que pesa una orden judicial de desalojo.
La escalada de violencia, que terminó con la intervención policial y la detención de nueve personas, se inició pasado el mediodía, cuando un grupo de personas que los vecinos identificaron como proveniente de El Paligüe intentó volver a tomar las parcelas de 92 y 116 que había abandonado días atrás debido a la fuerte presencia policial y la inminencia de un desalojo.
El desalojo está en veremos, la presencia policial, según relataron los vecinos, “aflojó”, y esto envalentonó a los protagonistas de los incidentes, que no sólo quisieron recuperar parcelas sino ir por más espacios adyacentes y casillas abandonadas. Allí se toparon con usurpadores “residentes”, quienes los repelieron a machetazo limpio ante la mirada horrorizada de las familias con más años en la zona.
“Desde el 3 de octubre teníamos un camión de Infantería apostado en una calle junto al arroyo, y esto había bajado el nivel de conflictividad de la toma que se había puesto muy pesada” repasa una de las frentistas, que asegura vivir amenazada como muchos de sus pares, y ruega por que el desalojo judicial “llegue antes de las Fiestas, porque con todas estas patotas ‘sacadas’ y armadas puede pasar un desastre”.
“El problema empezó a armarse el lunes, cuando Infantería se fue” recordó la vecina: “le pedimos ayuda al fiscal, que pidió reponer la vigilancia, y vino un patrullero un rato, pero no alcanzó. Ya se había corrido la bola; volvieron los de El Paligüe con ‘refuerzos’ para recuperar espacio y se trenzaron con los que se habían quedado”.
El tenor de las escaramuzas obligó a montar un operativo policial con efectivos y móviles de la comisaría de Villa Ponsati, a cargo de Rafael Casamartín, y apoyo de Infantería y Caballería.
“Un grupo de personas que ya había estado en el predio de 92 y 116 quiso burlar los controles y tomar más tierras, lo que provocó enfrentamientos con otros que tenían el mismo objetivo” resumieron fuetes policiales: “al finalizar los incidentes con la intervención de las fuerzas de seguridad, fueron aprehendidos en flagrancia y puestos a disposición de la Justicia una mujer y ocho hombres”.
La toma a la vera del Maldonado acaba de cumplir cuatro meses. La orden de desalojo, si bien está firme, debe completar su circuito de notificación por organismos de tierras y sociales antes de que sea ejecutada.
“Ya no tenemos luz ni agua por las conexiones clandestinas” dijeron los vecinos: “están vendiendo lotes usurpados por $4 mil, y nosotros cada vez vivimos peor”.
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