A los 101 años celebró Yolanda Cireggio de Talesco su nuevo cumpleaños con uno de sus platos favoritos: asado. Rodeada de sus familiares y amigos, ayer al mediodía disfrutó de un gran momento.
Nacida en el seno de una numerosa familia, Yolanda es oriunda de Lecce, Italia, y es hija de un sargento mayor de la policía.
A los 18 años se casó con Roque Talesco, un agente de la policía secreta italiana, que fue su compañero durante muchos años y el padre de sus 4 hijos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, esta vecina de corazón bondadoso demostró con creces la fuerza de su carácter trabajando como enfermera en un periodo histórico turbulento, tratando y asistiendo a un número incontable de soldados y civiles.
Años después de la guerra, Yolanda y su esposo decidieron seguir el “sueño americano”. Así llegaron a a Buenos Aires, con tres hijos y otro en camino.
El grupo familiar también probó suerte un año en Mendoza, y luego decidieron mudarse a La Plata donde Talesco ejerció la albañilería y Yolanda se dedicó al cuidado del hogar, sus hijos y la gran familia que terminó conformándose con 14 nietos, 15 bisnietos y 10 tataranietos, la fuerza vital detrás de esta centenaria vecina.
¿Cuál es su secreto? “Veo y no hablo”, dice, con una sonrisa pícara. “Y nunca estoy sola, como el sol y la luna, donde va mi familia voy yo”.
La vecina centenaria disfrutó de un gran momento, en el mediodía de ayer, junto a los suyos, en un almuerzo esperado por el menú y la celebración misma de un festejo especial.
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