Hace medio año que los vecinos de 65 y 160 y alrededores conviven con aguas servidas en la calle. Pero dos por tres, cuando el desborde cloacal es muy grande, esas aguas turbias invaden las casas a través de las rejillas.
Un “terrible foco infeccioso” que la empresa Absa ha pasado por alto pese a los numerosos reclamos que realizaron los frentistas. “Cuando llueve empiezan los problemas”, cuenta Guillermo Serpe, quien vive en 65 Nº 3253, esquina 160. “Empieza a desbordar el desagüe claocal de la calle y las viviendas quedan rodeadas de aguas servidas”, detalla.
No obstante, como se dijo, la cuestión se torna mucho más complicada e insalubre si las precipitaciones son fuertes o persistentes.
En ese caso “se ven afectadas las casas. Ya ocurrió dos veces que las aguas servidas comienzan a salir por las rejillas de los hogares provocando un verdadero desastre”, acotó Serpe. “Es un problema que padecen todos los vecinos y Absa ni siquiera apareció”, se quejaron.
No sólo el inconveniente proviene de aguas servidas. Otros vecinos comentaron que “hace un mes y medio hay una pérdida de agua que forma una laguna. Se estanca el líquido en la vereda y se llena de mosquitos, con lo que eso implica hoy en día”, resaltaron.
Desde Absa informaron que hoy acudirá una cuadrilla a verificar el reclamo.
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