El ex ministro de Planificación y diputado kirchnerista Julio De Vido se defendió ayer en la Justicia de las acusaciones de irregularidades en las compras de gas natural licuado (GNL) y aseguró que las adquisiciones fueron necesarias por el “escenario de crisis” en las reservas de energía hidroeléctrica, amparándose incluso en el frío de entonces y hasta en la histórica nevada de 2007.
De Vido manifestó, en un escrito de descargo, que “el invierno del año 2007 implicó un duro castigo climático a nuestra comunidad” y hasta recordó que “todavía se mantienen en nuestras retinas las raras postales nevadas del 9 de julio de ese año”.
Bonadio determinó que durante el gobierno kirchnerista se habrían pagado casi 7.000 millones de dólares en sobreprecios, en una operación para comprar casi 500 barcos de GNL para las plantas de Bahía Blanca y Escobar
SIGUE EL JUICIO POR LA TRAGEDIA DE ONCE
Mientras, De Vido deberá afrontar hoy la segunda audiencia en el juicio oral por las responsabilidades en la tragedia ferroviaria de Once, en la que murieron 51 personas y otras 789 resultaron heridas.
El juicio comenzó el miércoles pasado y está a cargo del Tribunal Oral Federal 4 (TOF4), integrado por los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel, Gabriela López Iniguez.
De Vido es juzgado junto al ex jefe de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos, Gustavo Simeonoff. En la primera audiencia, De Vido escuchó la acusación en su contr y se mostró incómodo y nervioso.
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