La cantidad de personas detenidas hasta fines de 2016 por robo o tentativa de robo fue la más alta de los últimos 15 años, según indica el informe anual del Sistema de Estadística sobre Ejecución de la Pena del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
Se trata de un total de 31.393 imputados por esas causas, mientras que en segundo lugar -y por primera vez desde que se elabora el estudio- hubo 10.476 detenidos por infringir la Ley de Estupefacientes.
Juan José Benítez, subsecretario de Política Criminal del organismo, fue el encargado de presentar ayer estos datos.
En relación a la tasa de encarcelamiento, que en Argentina aumentó a 175 cada 100.000 habitantes, en comparación a los 169 del 2015, Benítez explicó que es el “reflejo del crecimiento del delito”.
“La lectura de los datos cada uno la hace desde su subjetividad, yo no celebro que haya más detenidos, pero la tasa de encierro creció casi proporcionalmente con lo que creció el delito”, dijo. Además, el funcionario aseveró que le “encantaría que no creciera ninguna de las dos tasas” y que la búsqueda de su gestión es “lograr las bases para tener cada vez menos delitos y menos presos”.
Del mismo informe se desprende que la mayoría de los detenidos en todo el país tiene entre 25 y 34 años, aún no fue condenado, contaba con un nivel de estudios que sólo alcanzaba a la primaria completa al ingresar a prisión y en ese momento se encontraba desocupado o tenía un empleo parcial.
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