El recambio legislativo se celebró ayer en medio del clima festivo que aportaron los grupos militantes que acompañaron a los dirigentes que asumieron sus bancas, que entonaron cánticos, mostraron banderas y arrojaron globos y papelitos.
En el caso del peronismo, el sindicato de Telefónicos se movilizó a la puerta del Concejo Deliberante, donde realizó un acto en la vereda del palacio con despliegue de bombos y pirotecnia. Adentro, en las gradas del recinto, sólo hubo lugar para el oficialismo, ya que grupos de militantes del PRO y del radicalismo coparon la barra.
Desde allí se lanzaron algunos insultos a ediles opositores, lo que generó algunas quejas y planteos para evitar que la cosa no pasara a mayores.
Una de las más silbadas fue la edil de Unidad Ciudadana Victoria Tolosa Paz, quien no respondió a los insultos aunque sí se quejó una vez terminado el acto de que la Presidencia del Concejo no haya permitido el ingreso en el primer piso a otro público que no fuera el oficialista. Tan tenso por un momento se tornó el clima que el propio intendente Julio Garro, que tomó juramento a los ediles sin brindar ningún discurso, pidió a los militantes apostados en el palco que fueran “respetuosos”. Fue cuando el sindicalista Cristian Vander tuvo que jurar dos veces debido a que en el primer intento los silbidos y gritos no permitieron escucharlo. Finalmente juró por los trabajadores, su familia presente y sus padres fallecidos.
Algunos expresaron su bronca. Por caso, el secretario general de Supeh, Ramón Garaza, que presenciaba el acto, decidió abandonar el recinto en medio de la ceremonia.
El único concejal ausente fue Florencia Rollié. La dirigente radical viene marcando diferencias con el oficialismo y su faltazo alimentó los rumores. Es que si bien afirma que a pesar de ser crítica del Intendente pertenece a Cambiemos, sus constantes votos disonantes con el resto de su bancada alimentan las versiones sobre su posible escisión.
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