WASHINGTON.- El presidente de EE UU, Donald Trump, despidió al director del FBI, James Comey, según informó ayer su vocero, Sean Spicer, en un comunicado. “El FBI es una de nuestras instituciones más estimadas y respetadas de nuestra nación y hoy marca un nuevo comienzo para nuestra joya de la corona de las fuerzas del orden”, afirmó Trump en la nota oficial. Spicer indicó que Trump “actuó basándose en las recomendaciones claras del vicefiscal general, Rod Rosenstein, y el fiscal general, Jeff Sessions”, y señaló que “la búsqueda de un nuevo director del FBI empezará inmediatamente”.
El propio presidente le mandó una carta a Comey, difundida por varios medios estadounidenses, en la que le informa sobre su despido “con efecto inmediato”. “Aunque aprecio enormemente que usted me informara, en tres ocasiones distintas, de que no estoy bajo investigación, aún así estoy de acuerdo con la conclusión del Departamento de Justicia de que usted no es capaz de liderar eficazmente el FBI”, dice Trump en la misiva, en una aparente referencia a la pesquisa del FBI sobre los lazos entre Rusia y la campaña electoral del actual mandatario. “Es esencial que encontremos un nuevo líder para el FBI que restaure la confianza del público en su vital misión de aplicación de la ley”, agrega Trump en la carta.
El despido se produjo después de conocerse el martes que Comey aseguró ante el Congreso de EE UU la semana pasada, de manera errónea, que Huma Abedin, antigua asesora de la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton, había reenviado “cientos y miles” de correos electrónicos a la computadora portátil de su esposo, algo que, de hecho, no ocurrió.
Según apuntan varios medios estadounidenses, los mails de Clinton fueron enviados a la computadora del esposo de Abedin, Anthony Weiner, a través de un sistema de respaldo del teléfono móvil de la asesora, según indicaron funcionarios conocedores de los hechos. Algunos de esos correos electrónicos, aunque mucho menos que los “cientos y miles” que Comey había declarado en su presentación ante el Congreso, pudieron haber sido enviados para ser impresos, aseguraron las mismas fuentes.
Comey le dijo a los legisladores que los mails de Clinton que contenían información clasificada fueron “de alguna manera” enviados a Weiner por su esposa, Abedin. Los correos electrónicos no fueron marcados como clasificados, aunque el FBI más tarde encontró información clasificada contenida en algunos de los mensajes recuperados de la computadora portátil de Weiner.
El descubrimiento de los mails en octubre pasado, a pocos días de las elecciones presidenciales de 2016, provocaron que Comey alertara al Congreso en una carta pública que reabrió la investigación sobre el servidor privado de Clinton. Algunos demócratas y la propia Clinton culparon a Comey de su derrota en los comicios por volver a sembrar dudas sobre su manejo de la información a pocos días de la cita electoral del 8 de noviembre, en la que se impuso el republicano Trump.
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