Un grupo de intendentes de diferentes sectores del peronismo bonaerense reclamaron hoy "tener mayor participación" en el armado electoral y que la ex presidenta Cristina Kirchner "defina si va a ser candidata" en las próximas elecciones legislativas, según manifestaron jefes comunales cercanos al kirchnerismo que también tienen diálogo con el ex ministro Florencio Randazzo.
La mayoría de los intendentes peronistas de la primera sección electoral que integran el grupo Fénix -quienes reconocen la conducción política de la ex presidenta- se unieron a los jefes comunales de la tercera sección electoral que conformaban el extinto grupo Esmeralda -de apoyo a Randazzo- para "poner condiciones en la confección de las listas y evitar que se vuelva a elegir a dedo a los candidatos que no representan a nadie", contó a Télam uno de la nueva camada de intendentes del PJ.
"Los intendentes queremos hablar con ella (Cristina), porque ella es la que conduce y no los demás. Nosotros no queremos romper nada ni echar a nadie, pero queremos ser parte de un espacio y sentirnos respetados. Queremos tener participación en el armado y que no nos lleven de las narices", sentenció uno de los jefes comunales que acabó con la administración de décadas de uno de los barones del Conurbano.
La situación cambiaría en el caso de que Cristina Kirchner anunciara que será candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires porque "todos se alinearían rápidamente y nadie más hablaría de Randazzo", imaginan la mayoría de los intendentes, legisladores y dirigentes desde el sector más ortodoxo del peronismo hasta los más afines del kirchnerismo, excepto los que apoyan a Randazzo.
"Con Cristina cambia todo porque es la única que puede ordenar este gran lío que es el peronismo porque nosotros no tenemos conductor ni candidato y ellos -el randazzismo- tienen candidato y están más ordenados", comparó otro de los intendentes visto como probable futuro miembro de las filas del ex ministro.
"El intendentismo está de pié y lo de ayer fue una muestra que no estamos dispuestos a soportar que nos manejen como una marioneta", reflexionó hoy -en diálogo con Télam- un experimentado intendente justicialista del interior de la provincia de Buenos Aires que al salir anoche de la sede del Frente Nacional Peronista -Bolivar 448- se mostró fastidioso y no fue al acto que encabezaba el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, a dos cuadras de allí donde también estaban dos figuras polémicas: Luis D'Elia y Amado Boudou.
Mientras siguen las conversaciones cruzadas y todos los sectores continúan dialogando para evitar más fracturas en el peronismo provincial, este sábado habrá una actividad en Escobar en la que el intendente Ariel Sujarchuk será el anfitrión de la segunda reunión de los ex Esmeralda y parte del Fénix donde volverán a mostrarse juntos para "poner un límite a los que nos quieren volver a manejar", en referencia a los dirigentes de La Cámpora.
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