TEMAS DE HOY:
PUBLICIDAD

“Estoy vivo de casualidad”, contó el empleado judicial asaltado en Tolosa

Por los golpes que le dieron, terminó con 20 puntos de sutura en la boca. Recién ayer salió del hospital

Por Redacción

“Estoy vivo de casualidad”. La frase es de Pablo Pisutto (42), empleado judicial, acerca del castigo salvaje que le propinó un delincuente en un asalto en su casa de Tolosa. La paliza llegó a dejarlo inconsciente y muy lastimado: el asalto fue el sábado y recién a la tarde se recuperaba de alta médica.

Todavía no se sabe cómo hizo el ladrón para irrumpir en ese domicilio de 528 entre 13 y 14. La presunción es que lo habría hecho por algún inmueble aledaño.

El intruso se encontró con el nene de 10 años del dueño de casa. Lo agarró del cuello y le empezó a preguntar si su padre es policía y si tiene armas. Además, quiso saber quién más estaba en la planta alta.

Pablo estaba acompañado de dos plomeros que ya se estaban por ir. El delincuente sorprendió a los tres y tomó una llave Stilson, una de las herramientas de los operarios, con la que les pegó a los tres sin compasión.

“Voy a matar al nene”, escupió el ladrón en el inicio del robo. El niño, primero, llegó a creer que era un adulto haciéndole un chiste. Esa posibilidad se esfumó cuando el desconocido sostenía un arma y le apuntaba al chico todo el tiempo.

Ninguno de los tres hombres se resistió ni le hizo frente. Sin embargo, los golpes con la pesada llave de hierro y las patadas no se terminaban.

“En un momento no sentí más los golpes porque estaba muy preocupado por mi hijo. Me daba cuenta de lo mucho que me pegaba porque brotaba la sangre y perdí los anteojos”, aseguró Pablo, que fue obligado a maniatar a los plomeros.

Las costillas, las piernas y sobre todo la cara -tuvieron que darle 20 puntos de sutura en la boca- fueron las partes del cuerpo donde más lo castigaron. En el medio del terror y viendo cómo su padre se arrastraba para señalarle al intruso en dónde encontraría efectivo, el nene “bajó la escalera, trepó a lo de un vecino y pidió ayuda”, sostuvo el hombre.

Así fue que la policía finalmente lo pudo detener antes de que intentara huir. Los agentes encontraban a Pablo en la revisión de la casa: el delincuente lo dejó tapado con una sábana y un colchón, inconsciente y perdiendo mucha sangre.

“No sabía si estabas vivo o muerto”, le juró el nene horas después.

El ladrón, Miguel Angel González Storino (32), quedó nuevamente preso por este delito grave. “Estaba muy alterado y violento, en el calabozo se golpeaba la cabeza contra la pared”, señaló la víctima a partir de lo que le contaron.

“Es una locura que una persona así esté libre, porque vino directamente a pegarnos. No le importaba que tuviéramos plata u otra cosa para darle”, expresó el hombre, acerca de que el delincuente estaba libre después de haber accedido al beneficio de las salidas transitorias, después de haber estado preso.

Las noticias locales nunca fueron tan importantes
SUSCRIBITE a esta promo especial
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Registrate gratis para seguir leyendo

Ya leíste varias notas de El Día. Creá tu cuenta gratuita y seguí accediendo al contenido del diario.

¿Ya tenés cuenta? Ingresar

Has alcanzado el límite de notas gratuitas

Suscribite a uno de nuestros planes digitales y seguí disfrutando todo el contenido de El Día sin restricciones.

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme

ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES

Para disfrutar este artículo, análisis y más, por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales

¿Ya tiene suscripción? Ingresar

Básico Promocional mensual

$570/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Suscribirme

Full Promocional mensual

$740/ mes

Acceso ilimitado a www.eldia.com

Acceso a la versión PDF

Beneficios Club El Día

Suscribirme
PUBLICIDAD