Al menos siete personas fueron detenidas acusadas de integrar una organización delictiva que se dedicaba a robar autos de alta gama en la Capital Federal y el conurbano, para luego falsificar los papeles y venderlos en concesionarias de ciudades del sur de la provincia de Buenos Aires y de Río Negro, informaron fuentes policiales y judiciales.
Según los investigadores, entre los detenidos está uno de los presuntos organizadores de la banda, identificado por la policía como Fabio Cruccianelli, quien es oriundo de Bahía Blanca y es amigo íntimo de Juan Suris, el ex novio de la vedette Mónica Farro que está detenido desde 2014 en una causa por narcotráfico y facturas truchas.
El ministro de Seguridad bonaerense, Cristian Ritondo, resaltó la importancia de la detención de los sospechosos y aseguró que la organización desbaratada era una "mafia".
“Acá sin dudas se desbarató una mafia que contaba toda una organización, porque tenían preparado desde el momento del robo del auto hasta su comercialización; toda una red de delincuentes organizados”, dijo Ritondo en una rueda de prensa.
Fuentes judiciales aseguraron que la investigación comenzó hace un año y que las detenciones se registraron en las últimas horas tras 18 allanamientos realizados por personal de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Morón de la policía bonaerense, que contó con la colaboración de efectivos de distintas dependencias de Seguridad.
"Se realizaron procedimientos en Morón, en La Plata, en Bahía Blanca, en la ciudad rionegrina de Viedma, y se secuestraron varios autos de alta gama, entre ellos una camioneta Audi Q5, un Mini Cooper, un Mercedes Benz CLS350, una camioneta Toyota y un Ford Focus, entre otros", dijo una fuente con acceso al expediente judicial.
De acuerdo a los datos que constan en la causa que tiene a su cargo el juez federal de Morón, Néstor Barral, y de la cual también participó el fiscal federal Sebastián Basso, la banda robaba los autos a pedido, en especial vehículos de alta gama y utilitarios, en la Capital Federal y en el Gran Buenos Aires.
"Lo primero que hacían era llevaron a un galpón en la zona de Morón para 'enfriarlos', lo que significa en la jerga delictiva esconderlos a la espera de saber si tenían instalada alguna alarma de rastreo satelital. Una vez que sabían que ya no los buscaba la policía, les hacían chapa patente nueva, documentación falsa y lo sacaban a la venta en el sur de la provincia y en Río Negro", dijo un investigador.
En uno de los allanamiento se descubrió una especie de taller mecánico donde preparaban autos para correr picadas y además funcionaba una especie de metalúrgica donde fabricaban patentes truchas para ponerle a los autos robados.
Además de los siete detenidos, la policía aseguró que hay dos personas prófugas, una de ellas el otro coorganizador de la banda, amigo de Cruccianelli, y un hombre que se dedicaba a cometer los robos en la vía pública, quien ya está identificado.
Los siete detenidos quedaron imputados de los delitos de "asociación ilícita, robo calificado y falsificación de documento público, entre otros".
Todos ellos ya fueron indagados por el juez Barral y permanecían esta tarde en calidad de detenidos.
"Tenían todo el equipamiento para hacer la falsificación de patentes y para adulterar el grabado numérico de los automotores”, dijo este mediodía Ritondo, quien agregó que "la maniobra consistía en tomar un auto similar al robado, sacarle los datos y hacerlo 'mellizo', para luego venderlo en otras regiones”.
“Los autos de alta gama, por los sistema de seguridad que traen son robados por lo general a mano armada”, sostuvo Ritondo y finalizó: “por eso digo que estos autos están manchados con sangre”.
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