Al tiempo que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) ratificó que amplió la zona de búsqueda de la avioneta desaparecida el lunes tras despegar de San Fernando rumbo a Formosa y señaló que la nave era buscada por aire, agua y tierra en distintas zonas de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe, incluso con ayuda de Uruguay, Angie Barbero, la pareja del piloto Matías Ronzano, publicó ayer una conmovedora carta en Facebook para el hombre desaparecido.
“Siento que me estás escuchando -escribió Angie en uno de los pasajes de la carta-. Amigo, colega, persona intachable, tampoco hace falta decirlo, se ve en cada rincón del país, con cada piloto que te busca. No paro de pensar en cada persona que te quiere y se preocupa por vos, en el aliento que todos me dan y en cómo te acompañan, en la confianza que te tienen. Si algo te caracteriza es tu esfuerzo y el pulmón que le ponés a cada paso que das”.
A todo esto, el jefe de la ANAC, Juan Pedro Irigoin, aseguró que el área de búsqueda se extendió 50 mil kilómetros cuadrados, entre distintas zonas de Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe, y que en total participaban del operativo más de 35 aeronaves de ANAC, Fuerza Aérea Argentina, Fuerza Aérea Uruguaya, Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y la Armada Argentina.
“La información oficial tiene que ver con el último punto de registro de la aeronave -sostuvo el titular de la ANAC-. A partir de ahí se planteó la principal hipótesis, que es que la aeronave haya sufrido algún tipo de accidente. También hay otra en la que, eventualmente, los pilotos podrían haber decidido volar a otro destino, ya sea por decisión propia u otra causa”. Consultado sobre las aptitudes de vuelo del piloto Ronzano, el jefe de la ANAC aseguró que era “prudente”. Por último, se refirió a las “búsquedas paralelas” que realizaban en la zona amigos y conocidos de los tripulantes de la avioneta y advirtió que “toda la zona de rastrillaje está restringida. No voy a juzgar las buenas intenciones pero no vamos a permitir que sea por fuera del control que estamos realizando, porque eso pondría en riesgo la propia aviación”.
La avioneta desaparecida, perteneciente a la empresa agropecuaria Aibal S.A, estaba al mando de los pilotos Matías Ronzano y Facundo Vega, ambos oriundos de la ciudad bonaerense de Lincoln, y el único pasajero a bordo consignado en el reporte es Matías Aristi, hijo del dueño de la compañía agraria. Seis minutos después de haber despegado y tras recorrer apenas 17 kilómetros, la avioneta desapareció de todos los radares.
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