Daniel La Tota Santillán había expresado hacía unos meses que se había separado de su mujer, Sol Fiasche, porque se había enamorado de la empleada doméstica, Yanina Cuadra. "Tengo fotos de esta chica vestida con la ropa de mi mujer. En su estado de WhatsApp pone 'la locura más linda fue enamorarme de ti, nena'. Así la descubrí yo. Tenía dudas, algo intuía… Esto fue hace casi un año", relató el conductor sobre la mujer que también cuidaba a sus hijas Camila (6) y Mía (5).
Cuadra decidió dar su versión luego de que la Justicia interrogara a las nenas y se comprobara que los dichos de Santillán eran falsos (la había acusado de corrupción de menores).
"Yo entré a trabajar con Sol cuando ellos ya estaban separados. Él me llamaba a cualquier hora de la madrugada para despertarme y que me fijara si Sol estaba en su pieza, si comía, si salía… Quería como que yo fuese la espía, que la siga a Sol", contó Cuadra en el piso de Intrusos. "A mí no me correspondía. Sol me dijo que no lo atienda más y que cuando fuera a su casa y ella no esté, que no le abriera la puerta", continuó.
"Un día vino, Sol no estaba, intenté explicarle que no podía dejarlo pasar y empezó a golpear las ventanas, las puertas. Me gritaba 'Marimacho, me quitaste a mi mujer. Te voy a matar. Salí de ahí'. Le decía a la gente que pasaba por la calle que yo era un marimacho. Ahí empezó esta batalla. Se hizo un Facebook con fotos y apellidos de mis familiares", agregó la mujer.
Cuadra, sobreseida, se volvió a su provincia, Tucumán. En medio del llanto, contó que la gente la ve "con desprecio" y que al ver a La Tota en un programa de televisión siente "pánico, impotencia, dolor y rabia. Jamás le hice nada, solo les brindé cariño y cuidé muchísimo a sus hijas. Lo único que pido es paz. El daño que me hizo es imperdonable".
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