El árbitro chileno designado para la primera final en la histórica definición de la Copa Libertadores, tiene 40 años, es ingeniero en informática y estuvo perseguido por las lesiones.
Roberto Tobar Vargas tendrá bajo su responsabilidad el control del primer partido entre Boca y River del sábado próximo. El juez chileno tiene poco recorrido a nivel internacional ya que padeció largos periodos de inactividad por estar lesionado, desde 2011 cuando fue nombrado a nivel internacional por la FIFA.
Esos "parates" forzados no impidieron asimilar experiencias en encuentros de relevancias fuera de su país. Esta temporada fue cuando más rodaje tuvo.
Las crónicas periodísticas revelan que la falta de continuidad en los arbitrajes por problemas físicos nos hacen estar en presencia de un árbitro que no posee una trayectoria acorde para este tipo de encuentros, aunque seguramente sus últimas buenas actuaciones lo apuntalaron para que fuera designado.
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