Por NICOLÁS LAMBERTI
Estudiantes tuvo una noche redonda en el estadio Ciudad de La Plata. El conjunto de Bernardi mantuvo el invicto y superó la línea de su rival en la carrera por ingresar a la próxima Libertadores. Fue 2 a 0 después de una reacción en la etapa complementaria tras haber protagonizado un primer tiempo flojo. Los goles de Melano y Otero dieron al León un triunfo que mereció, ante un Unión que era de cuidado pero que nunca lo incomodó.
El equipo salió agresivo desde el vamos y logró asfixiar al rival en los primeros minutos del partido.
El conjunto de Bernardi se mostró decidido y con vértigo ofensivo, siendo vertical y buscando alternativas por los costados, sobre todo con Facundo Sánchez y con las corridas de Lucas Melano a espaldas de los centrales tatengues.
Fue así que supo dominar en el primer cuarto de hora, provocando desconcierto en el adversario y enojo en su entrenador Leonardo Madelón que se desesperaba sobre la línea de cal.
Sin embargo, después de algunas aproximaciones que acosaron el arco defendido por Nereo Fernández, el juego entró en un bache y la intensidad que el León mostró en el amanecer del encuentro se fue esfumando.
Los encargados de crear juego como Gastón Giménez, Fernando Zuqui y Tití Rodríguez no encontraban la finura necesaria, y el pincharrata asomaba hasta la medialuna pero carecía de la claridad suficiente para poder lastimar.
Pero Unión tampoco pudo sacar provecho de ese quedo albirrojo, porque el equipo santafesino se mostraba largo e inconexo, sin poder hacer valer las sociedades que suelen gestar Zabala, Pittón y Soldano, por lo que Andújar miraba el partido desde lejos.
La primera etapa pasó casi sin pena ni gloria, con dos equipos que jugando lejos de los arcos se mostraron insulsos en ofensiva. Todo esto cambiaría en los segundos 45 minutos.
UNA PINCELADA DE GIMENEZ ABRIO EL PARTIDO
En el complemento, la visita amagó con una mejora y casi marca gracias a Facundo Sánchez. El lateral, que se mostraba mejor en ataque que en defensa, en el afán de rechazar un centro de Soldano casi se la manda adentro a Andújar. El arquero pincha, a reflejos puros, la sacó por arriba del travesaño.
Pero todo aquello pareció un espejismo, porque desde allí fue todo del local. En el Pincha apareció quien tenía que aparecer: Gastón Giménez, quien se iluminó y enderezó la historia. A los 10 minutos, el ex Godoy Cruz realizó una buena jugada individual sobre el vértice derecho del área y metió el pase atrás para que Lucas Melano salga a festejar ante los hinchas. El equipo de Bernardi, en un momento del juego que no le estaba siendo favorable, se puso 1 a 0 y comenzó a jugar con el resultado.
Unos minutos más tarde, por una jugada que protagonizó la misma dupla, casi marca el segundo, pero una intervención de Botinelli, que salvó a su equipo y a Nereo, desairado, ahogó el grito.
Hasta que finalmente, cuando el reloj marcaba el minuto 24, entró en acción Juan Otero, que hasta ese momento no había gravitado, y el albirrojo amplió la ventaja. El cafetero ajustició a Fernández después de una corrida tras un buen pelotazo de Schunke y consiguió una diferencia que el equipo estaba mereciendo.
Ya con la comodidad que implicaba la ventaja de dos goles, el entrenador Lucas Bernardi decidió darle minutos al ecuatoriano Murillo, quien se metió por Lucas Melano, y tuvo su chance con un remate combado que se fue por encima del horizontal.
En los minutos finales Otero tuvo la oportunidad de ponerle la frutilla al postre, pero definió muy mal cuando encaró al arquero y se perdió el tercero.
Tras los tres minutos que adicionó Merlos el Pincha volvió a cantar victoria en 25 y 32 para mantener el invicto en el semestre y para superar la línea de Unión (llega a 27 puntos) en la carrera por ingresar a la Copa Libertadores. El equipo de Bernardi reaccionó en la segunda parte a partir de algunas pinceladas de Giménez y lo cimentó con solidez, oportunismo y efectividad.
SUSCRIBITE a esta promo especial