El primero de los disparos que mató a Fernando Pastorizzo, crimen por el que fue detenida su novia, Nahir Galarza, se lo efectuaron por la espalda con el arma apoyada y el segundo a 50 centímetros para rematarlo cuando ya estaba en el piso, según los peritajes realizados por la Dirección de Criminalística de la Policía de Entre Ríos. De acuerdo a ese estudio, el disparo que impactó en la espalda del joven fue por “contacto débil” sobre su buzo, en cuya capucha quedaron registradas las marcas.
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