Ahora los caballos pueden proteger sus cascos con una especie de “zapatos” que absorben los impactos, permiten los movimientos naturales de las pezuñas y funcionan en cualquier tipo de terreno, evitando muchas lesiones en las patas.
La era de los caballos con herraduras de hierro que se usan desde hace siglos y que son pegadas o clavadas en el borde de los cascos podría estar llegando a su fin.
Un equipo de inventores austríacos logró un avance decisivo para mejorar el bienestar de los nobles equinos y sus extremidades, al desarrollar una protección de material plástico que se puede acoplar y desacoplar a la pezuña, sin clavos.
Este innovador “calzado” para caballos absorbe los impactos, da estabilidad, permite que la pezuña se mueva de forma natural, funciona en todo tipo de terreno y tiene una sujeción que permite colocarlo y retirarlo con facilidad, según Megasus Horsetech (MH), sus creadores, con sede en Graz y Fürstenfeld (Austria).
Los primeros destinatarios de esta innovación denominada Megasus Horserunners, son los caballos que montan los jinetes de recreación, a quienes les gusta cabalgar a campo traviesa e incluso participar en pequeñas competiciones, según MH.
Este calzado consta de dos componentes básicos, que se acoplan entre sí mediante un sistema tipo ‘velcro’ o cierre mecánico, mediante la unión de dos superficies cubiertas de ganchos y bucles, de alto rendimiento y para uso industrial, aún pendiente de patente, llamado Mega-Lock Fastener o MLF.
El primer componente del MLF, son unas cintas que son recortadas a medida y adheridas con un cemento de fraguado rápido alrededor del casco del animal.
La segunda pieza es el calzado propiamente dicho: una base protectora hecha de materiales blandos y duros que se recorta a la medida del casco del animal y se fija a las cintas mediante una fila de aletas o ‘clips’, que tienen una de sus caras recubiertas con el material similar velcro industrial.
Estas aletas se pliegan hacia adentro, agarrándose con fuerza y proporcionando una sujeción a la pezuña muy robusta.
El sistema MLF permite que este calzado equino se acople a la cinta montada en los cascos cuando sea necesario, y se desacople para que el caballo pueda andar “descalzo”, según MH.
Cuando se retira el calzado la cinta adherida a sus pezuñas es cubierta transitoriamente con otra cinta protectora, que evita que entre la suciedad y que será retirada cuando haya que volver a calzar al animal en un próximo viaje, según sus creadores.
El casco compensa las irregularidades del terreno y trabaja conjuntamente con la articulación
“La misión de esta protección de casco que pesa poco, es flexible y fácil de poner y quitar con unos pocos movimientos de mano, es sacar a los caballos para siempre de la Edad del Hierro (la de las herraduras y los clavos)”, según Karin Puffer, directora de marketing, de MH.
“Estas ‘nuevas zapatillas deportivas para caballos’ diseñadas y desarrolladas por los emprendedores Louisa y Charly Forstner, fueron probadas con éxito en prototipos y los hallazgos efectuadas en esas pruebas ayudaron a perfeccionarlas y se incorporarán a su producción en serie”, asegura.
Los inventores señalan que su objetivo es proporcionar a los animales una protección de alta calidad, que les permita realizar los movimientos tridimensionales naturales de las pezuñas y mantener sus patas y cascos sanos, sin que se restrieguen, tuerzan o muevan, ya sea en el agua, o sobre grava, prado o asfalto. (EFE)
SUSCRIBITE a esta promo especial