El primer candidato afroestadounidense al cargo de gobernador de Florida, apoyado por el progresista Bernie Sanders, se enfrentará a un ferviente admirador de Donald Trump en un duelo de ideologías que pone en evidencia el impulso que tienen los candidatos antisistema en EE UU.
“Nadie se esperaba que el hijo de una conductora de micros y un albañil” ganara, dijo Andrew Gillum (39) el martes luego de haber dado la sorpresa en las primarias demócratas, cuando venció a la favorita Gwen Graham, hija del ex gobernador y senador Bob Graham. Alcalde de la ciudad de Tallahassee -capital de Florida-, Gillum se convirtió en el primer candidato negro a gobernador en el tercer estado más poblado del país.
En la otra esquina, un ferviente defensor de Donald Trump, Ron DeSantis, derrotó al favorito de los estrategas republicanos, Adam Putnam.
Legislador de la Cámara de Representantes, DeSantis ya causó polémica ayer, cuando evocó a un simio al hablar de su opositor afroestadounidense: “monkey this up”. Con esto pretendía alertar a los votantes de Florida contra la tentación de votar por un “programa socialista”.
Ron DeSantis (39) dejó clara su admiración por el presidente republicano en un anuncio de campaña humorístico donde aparecía leyendo un libro de Donald Trump a sus hijos.
Bernie Sanders, el progresista que perdió ante Hillary Clinton en las primarias demócratas en 2016, elogió por Twitter el triunfo de Gillum.
En Arizona, Trump no se había involucrado demasiado con las primarias por una banca en el Senado, hasta la victoria el martes de Martha McSally, ex piloto de combate y favorita de los republicanos. McSally derrotó al el comisario Joe Arpaio, condenado por discriminación contra los inmigrantes ilegales pero perdonado luego por el presidente, y la ultraconservadora Kelli Ward. (AFP)
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