Irán, Rusia y Turquía no lograron ayer superar sus diferencias sobre la provincia siria de Idlib, dejando así en suspense el destino de este último bastión rebelde de Siria, donde la comunidad internacional teme un desastre humanitario. Reunidos en una cumbre en Teherán, los presidentes de estos tres países acordaron en cambio continuar “cooperando” para encontrar una solución permanente que evite las pérdidas de civiles en esta región. (AFP)
SUSCRIBITE a esta promo especial