Transitar por la calle 167 de 32 a 44, a la altura de Lisandro Olmos, es una misión casi imposible y los vecinos reclamaron por el pavimento o, por lo menos, tareas de mejorado. Jesica, vecina de la zona, afirmó que a raíz de la formación de barro, puesto que se trata de una calle de tierra, conectarse con la avenida 44 es prácticamente una pesadilla. Ya sea a pie o en auto, los vecinos deben lidiar sí o sí con el lodo. Por esta situación, que se prolonga desde muchos años atrás, la mujer solicitó una solución urgente. Asimismo, explicó que este panorama se extiende en otros corredores en un radio de 161 a 167 y desde 36 a 38.
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