Mirtha Legrand fue operada el pasado domingo por una brida abdominal, y continúa internada en el Sanatorio Mater Dei, pese al anuncio de que le darían el alta ayer: aunque no hay un parte oficial y sí muchos rumores por las redes (el más fuerte habla de una infección), lo que se pudo saber fue a través de la panelista Cora Debarbieri, que en “Involucrados” anunció una “complicación de último momento” en los valores de los análisis más recientes que le hicieron a la Chiqui.
Los médicos quieren estar “atentos” a esta evolución y, por lo tanto, Mirtha no recibió el alta ayer, aunque probablemente pueda irse a su casa hoy por la noche o mañana.
Y no es la única razón que tiene intranquila a Mirtha y a su entorno: todos quieren la foto de La Chiqui internada, y al parecer un atrevido desconocido se coló en la habitación de la diva con ese objetivo.
“En horas de la noche, un extraño se presentó en el piso del Sanatorio Mater Dei en donde se repone la diva y se dirigió hacia su habitación”, relató Debarbieri.
“El personal de seguridad presente se dio cuenta de que no era un familiar ni un trabajador de la institución, por lo que lo interceptó y lo requisó. El hombre tenía una cámara abajo de la campera y fue sacado inmediatamente de la clínica”, fue la explicación que se dio, de lo que finalmente fue solo un susto. Es que, está claro, en ciertos lugares se pagaría buen dinero por la imagen de la diva en el hospital.
“No es la primera vez que pasa esto. El lunes mismo corrió la información de que dos personas que decían que eran de un medio gráfico trataron de ingresar con cámaras y vestidos de policías. Los detectaron y los sacaron de la clínica”, dijo al respecto Daniel Ambrosino.
De todos modos, a la diva estas novedades no demasiado felices no le hacen mella: se sabe que Mirtha está “de muy buen humor”.
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