Los cuerpos de Oscar Martínez (25) y su hijita Valeria, de 23 meses, los migrantes que murieron ahogados al intentar cruzar el río Bravo desde México hacia Texas, fueron sepultados ayer en su natal El Salvador, una semana después de que una desgarradora imagen en la que ambos aparecen inertes boca abajo y abrazados diera la vuelta al mundo en medio de una gran consternación. (AP)
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