Con “Algo tuyo”, su primer disco, esa jauría de amigos pampeanos llamada Los Siberianos había tomado velocidad: giras por el país, movidas, reproducciones en las plataformas… y de repente, la pandemia.
“Nos pegó un poco. Nos íbamos a ir a tocar a España, al Primavera Sound, lo cual para nosotros era una locura… y terminamos participando de manera virtual. Y todo bien con lo virtual, pero nosotros queríamos ir a España”, reconoce Tomás Cortina, voz principal y guitarra del combo que llega, esta noche, a La Plata, para presentarse en la sala de 58 entre 10 y 11, a las 20, junto a Las Sombras.
Pero frenar, reconoce Cortina, en diálogo con EL DIA, “estuvo bueno también. Nos permitió tener una pausa entre nosotros: al ser tan amigos manejamos un nivel de intensidad interesante…”
Es que estos autodefinidos “cinco hermanos de la vida” de repente se encontraron conviviendo durante extensos períodos de tiempo, entre ensayos y viajes, compartiendo micros y hoteles… “Tuvimos que aprender a manejar los tiempos del otro, apuntar a ser más zen en cuanto al sentido grupal, para no perder esa picardía de amistad que se nota en el escenario”, reconoce Cortina, para proteger “lo que nos hace una banda, que además de las canciones es que somos amigos. Esa es nuestra esencia. De otra manera seríamos una agrupación. A mi personalmente no me gusta ver a cuatro o cinco muñecos que están tocando parados y no se conocen las caras. Una banda no es eso”.
Por eso, el freno pandémico, explica Cortina, “estuvo bien bajar un poquito a tierra y arrancar de nuevo. Seguimos componiendo, produciendo, pero sí frenamos los ensayos”. La producción continuó, explica, porque tenían muchos temas ya listos o en las gateras de lo que será su segundo disco, que terminó de armarse en cuarentena, que tiene varios adelantos en la calle y que verá la luz el 19 de noviembre.
Y que es una continuidad de “Algo tuyo”, canciones viscerales y despojadas con un hilo claro: la criolla, el fuego y lo invisible. Pero este segundo trabajo, afirma Cortina, “es un poco más real. En el primer disco nos escondimos detrás de la tercera persona, hay muchos relatos. Acá se vuelve más personal. De hecho, en el disco anterior estaba siempre yo como voz principal y ahora hay varias voces”.
El nuevo trabajo incluye “un poco de todo”, adelanta Cortina: drama, revelación espiritual, melancolía y “algo del gore, menos que en el primer disco, pero eso siempre está”. En La Plata, esta noche, sonarán los adelantos, y quizás algún tema del nuevo álbum que todavía no vio la luz, y también, los temas de “Algo tuyo”, “como para ir despidiéndolo”.
Será el segundo show de la banda en el regreso al vivo, que encaran junto a sus aliados de Las Sombras, banda también pampeana, formada a caballo entre La Plata y Buenos Aires.
“Nos calzamos la bandera de La Pampa porque es el lugar donde nacimos y aprendimos lo que es la vida. Musicalmente crecimos y vivimos mucho en Buenos Aires, pero siempre estamos mirando a La Pampa, y eso también nos lleva a tener cierta inspiración, un anhelo de ciertos lugares, familias, amigos”, opina Cortina sobre el mote de “pampeanos” que se le coloca desde el periodismo unitario a las dos agrupaciones que, de hecho, comparten integrantes, y por eso, “tratamos de no cruzarnos en las fechas”.
Pero ahora las circunstancias mandaron: “Por la pandemia tuvimos que unir fuerzas, porque por ahí estaba un poco más complicado para el sello conseguir fechas para las dos bandas”, explica. La fecha doble, sin embargo, les permite “tocar en lugares más grandes” y además, esencial, “nos vamos a cagar de risa, que somos todos amigos”.
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