Los robos y ataques vandálicos contra establecimientos educativos de nuestra Región no cesan, ni siquiera en esta época de pandemia.
Esta penosa realidad la padeció ahora un jardín de infantes municipal que funciona en 70 entre 28 y 29, dentro de la manzana del hospital San Juan de Dios y que fue creado hace 4 años para que asistieran, precisamente, hijos de entre 3 y 5 años, de los empleados de ese centro asistencial.
La directora del Jardín “Ideas”, Marcela Banno Merlo (46), informó ayer a EL DIA que el ataque “fue a la 1.15 de la mañana (de ayer) y a la 1.30 me avisaron. Cinco horas después llegué y me encontré con el desastre que hicieron”.
Puntualizó al respecto que “ingresaron al Jardín a través de una puerta trasera, a la que violentaron con una barreta. También rompieron otras dos puertas, lo mismo que un televisor de 42 pulgadas. En este caso, no sé si lo dañaron a propósito o si se les cayó cuando querían llevárselo”.
Una cuidadosa recorrida por esas instalaciones le permitió constatar que los intrusos habían huido llevándose tres televisores, un celular, cargadores (uno de los cuales tienen un valor de 15.000 pesos), y “diversos elementos didácticos vinculados con nuestra actividad”, completó Banno Merlo.
“LES GRITARON Y SE FUERON”
Los ruidos que provocaron los ladrones, especialmente para forzar las aberturas del Jardín, no pasaron desapercibidos para algunos empleados del San Juan de Dios.
La directiva del Ideas (que explicó que ese nombre responde a una sigla que significa Innovación del Desarrollo Emocional y el Aprendizaje Significativo) reveló que “les gritaron para que se fueran, al darse cuenta de que habían entrado a robar, y por eso escaparon antes de tiempo y tras escalar un paredón del fondo”.
La prueba de que especulaban dar un golpe mayor en el lugar fue que “dejaron preparadas computadoras y equipos de música, que no alcanzaron a robar porque los descubrieron”, señaló Banno Merlo.
Pero en el ratito que los escruchantes permanecieron en el Jardín, no sólo sustrajeron objetos de valor.
En tal sentido, la directora consignó que “revolvieron muebles y cajones, dejando un desorden tremendo. Había papeles tirados por todas partes. Seguro que buscaban dinero, que acá no dejamos”.
Pero la sorpresa de la máxima autoridad de este establecimiento fue todavía mayor cuando comprobó que los delincuentes habían defecado dentro de la Dirección, todo un mensaje de lo que significa esa institución para estos personajes.
Cuando este diario se presentó ayer a la tarde en el jardín, la mujer se encontraba todavía limpiando y ordenando.
Cámaras, alarmas y sensores
El lamentable episodio convenció a la directora de la imperiosa necesidad de tomar recaudos, para intentar que este primer hecho de inseguridad no se repita.
“Vamos a instalar cámaras, un sistema de alarma y reforzaremos la seguridad del Jardín con censores de movimiento en las puertas”, anticipó.
Y acotó: “Otra cuestión de la que nos ocuparemos es la de poner luminarias que complementen a los reflectores” ya instalados en el predio. Destacó que la Cooperadora y la colaboración de las familias de los alumnos, “son clave en el funcionamiento del Jardín”, que tiene 60 chicos entre tres salitas.
La directora puso de relieve, por otra parte, que en el lugar se desarrolla “una jornada completa” y “atención personalidad” a los niños.
“Uno de nuestros principales objetivos es brindarles a los chicos herramientas para ayudarlos a pensar, para que cuando lleguen al nivel de enseñanza primaria, cuenten con una buena base de instrucción”, enfatizó en más de una ocasión cuando la charla con este diario se enfocó en la actividad específica del Ideas. Resaltó, a su vez, que “nuestras docentes se perfeccionan constantemente”, pero episodios como este son un golpe duro para cualquier propósito.
Los autores del robo en el Jardín estaban por llevarse también computadoras y equipos de música
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