Padres de los alumnos y alumnas de la Escuela Primaria N° 8 Domingo Faustino Sarmiento expresaron su malestar por las complicaciones que surgen para el dictado de clases en el colegio de diagonal 74, 57 y 16. La falta de agua es uno de los principales factores que ponen en jaque las actividades en el aula.
El jueves tuvieron que interrumpir las clases por la falta de ese servicio básico.
Según explicaron fuentes del consejo escolar de La Plata, “ya se hicieron las gestiones ante Aguas Bonaerenses para mejorar la presión del servicio, porque en distintos sectores no llega con fuerza y provoca distintos inconvenientes”.
En algunas jornadas, esos inconvenientes interrumpen el dictado de clases para los cientos de alumnos que concurren al histórico edificio céntrico.
“Ya se cambiaron bombas y cañerías, pero falta mejorar la presión del servicio”, explicaron en el consejo escolar local.
Un grupo de padres expresó que meses atrás, cuando había un problema de infraestructura, las clases presenciales se reemplazaban por actividades virtuales. “Ahora ni siquiera brindan esa alternativa”, dijo una madre que habló con este diario y tiene un hijo en ese establecimiento. Otro padre subrayó que “si en el último tiempo sumaron un mes de clases presenciales fue mucho, estamos exagerando”.
Las complicaciones que se presentaron en la infraestructura se han convertido en moneda corriente y las suspensiones de clases también, por lo tanto la preocupación va creciendo en la comunidad educativa.
Si bien el principal factor que lleva a que los chicos no asistan a clases son los cortes de agua, aseguran que los problemas de calefacción también han puesto palos en la rueda a la hora del dictado de la currícula.
“Esta semana hubo clases sólo dos días”, dijo Milagros, una madre que se comunicó con este diario para denunciar la situación.
Según señaló otro padre, esta situación se genera a raíz de un trabajo de reparación que fue “mal ejecutado”. “Pusieron una bomba que no tiene la fuerza suficientes para abastecer a todo el edificio y al realizar un esfuerzo por encima de su capacidad termina sufriendo desperfectos”, detalló.
Por lo pronto, ayer los padres del turno tarde tuvieron que estar a la espera de una comunicación del establecimiento para saber si los alumnos tendrían clases, situación que genera numerosos problemas en la organización de las familias ante la imposibilidad de contar con la certeza de que los alumnos tendrán actividades presenciales o no. La jornada de ayer, finalmente, cerró con clases presenciales en el turno tarde, pero esta incertidumbre “no es aislada, ocurre cada vez más seguido”, sostuvo otra madre que habló con EL DIA.
“Sabemos el trastorno y el malestar que esto ocasiona para todos pero no tenemos más recursos que seguir el tema de cerca y efectuando los reclamos. No podemos suspender las clases de manera anticipada porque tal vez vuelva el agua y puede haber actividades, dice uno de los mensajes enviados a los padres.
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