La de los escruches, según las denuncias realizadas en los últimos días por comerciantes del barrio El Mondongo, es una modalidad de moda que no para de sumar damnificados.
Al mismo ritmo crecen en esa zona la indignación y el reclamo de mayor vigilancia policial.
El último de los ataques lo sufrió la carnicería “La esquina de la carne”, que está en diagonal 73 y 70.
Florencia Folino (22), le contó a este diario que “hoy (por ayer) llegamos a las 8 de la mañana para abrir como todos los días y nos encontramos con que una parte de la reja del frente estaba doblada y un vidrio roto”.
Según los cálculos que se hacían en el comercio, por allí se colaron los ladrones, que podrían ser menores de edad.
¿Qué hicieron dentro del local? La joven contó que “robaron varias piezas de carne y la caja registradora, con el dinero que había en billetes de `cambio´, unos 1.500 pesos”, detalló la mujer.
No fue esta la primera vez que sufren un caso de inseguridad en un año exacto desde la apertura del negocio. El anterior fue “hace 4 ó 5 meses e igual que ahora, violentando la reja y destruyendo un vidrio”, apuntó Folino.
Ambos ataques convencieron al dueño de la carnicería de la necesidad de recurrir a dispositivos de prevención.
En tal sentido, la comerciante adelantó que “vamos a poner ahora cámaras de seguridad y un sistema de alarma”, indicó.
“Encima, no hay buena iluminación. Por eso, la gente sale a hacer los mandados antes de que se haga de noche y anda con la plata justa”, puntualizó.
Según le contaron a este diario, con pocos días de diferencia en la zona se registraron intentos de robo nocturno en una pollajería y en un kiosco de la misma cuadra: diagonal 73 entre 116 y 117.
“No pudieron porque alguien activó la alarma vecinal”, contó ayer uno de los comerciantes consultados. No obstante eso, se indicó que sí lograron entrar y robar en una barbería situada en las inmediaciones de 117 entre 66 y 67.
“LOS QUE ROBAN SON MENORES”
Por su parte, Carlos Ghigliani (61), dueño de la carnicería de diagonal 73 y 69, comentó que “la nueva modalidad delictiva que estamos padeciendo consiste en abrir las persianas o rejas del frente por la fuerza. Así, entran a robar todo lo que pueden con los negocios cerrados”.
Según señaló, en imágenes tomadas por cámaras de seguridad del área, los responsables de esos escruches “son menores de edad”.
El comerciante es uno de los que sufrió ese tipo de robo. Al respecto, precisó que “en mi local ingresaron el 2 de julio pasado, luego de levantarme la persiana. Y quedaron filmados por mis cámaras. Pero estoy desde 1983 y llevo 24 asaltos”, lamentó.
“Pero en los últimos 2 meses, son muchos los negocios en los que robaron de madrugada o que al menos lo intentaron”, consignó en la charla con este diario.
También, apuntó que “en varios casos ni siquiera se hace la denuncia, porque aunque la Policía los agarre, si son menores de edad, perdemos tiempo haciendo el trámite, porque la Justicia los suelta rápido”.
SUSCRIBITE a esta promo especial