Todo ocurrió a poco del final del encuentro que el Manchester United le ganara 2-0 a Tottenham. El portugués volvió a ver a sus compañeros desde el banco de los suplentes y, enojado por no haber ingresado al campo, se marchó antes del final al vestuario.
Este tipo de desplantes son los que dan que hablar en la prensa inglesa. "CR7", quien no fue tenido en cuenta por el entrenador Erik Ten Hag, decidió mostrar su fastidio con cara larga marchándose a las duchas cuando restaban pocos minutos para el pitazo final. Además, le negó el saludo a un grupo de pequeños aficionados del United, que le estiraron la mano para felicitarlo.
"Lidiaré con eso mañana, no hoy. Nosotros ahora estamos celebrando esta victoria", explicó el DT del United, consultado sobre el gesto de su dirigido, en lo que parece ser una nueva muestra de falta de respeto hacia el equipo.
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