Que el Mundial de Qatar es el más caro de la historia a esta altura no sorprende a nadie. Sus lujosos estadios y la infraestructura dispuesta para recibir a miles de turistas de todo el mundo dan cuenta de ello. Pero lo que sorprende ahora, a partir de que se conocieron cifras de la gran inversión qatarí, es la diferencia abismal con respecto a los gastos de todos los mundiales anteriores.
Según se conoció, la actual sede invirtió unos 220.000 millones de dólares, lo que redondea una cifra 18 veces mayor a la que gastó Rusia en 2018. Y, por supuesto, supera ampliamente a otras organizaciones recientes como la de Brasil, Alemania, Corea-Japón y Francia.
Las obras en Qatar no sólo incluyeron estadios, sino también una renovación de la urbe: no se ven baches y hasta último momento ultimando detalles de pintura y arreglo de edificios a nuevo.
Incluso construyeron veredas, adquirieron buses, metro y tecnología para distintos servicios. Además, realizaron amplia inversión en salud y la construcción de viviendas.
SUSCRIBITE a esta promo especial