En los últimos meses, ha sido tanta la cantidad de cocaína incautada en Bélgica, que los propios empleados de los puertos, no tienen descanso. En la aduana, ya no pueden seguir el ritmo.
En el 2021, en el puerto de Amberes, se incautaron 90 toneladas de cocaína, y se estima que en lo que va del 2022, ya se lleva mas de 100 toneladas retenidas.
Ante los constantes casos que se dan en el servicio de aduanas, se plantea el desafío de poder destruir rápidamente la droga, para que la banda de narcotraficantes no intenten recuperarlas. Las drogas incautadas por la policía y la aduana se destruyen en incineradores autorizados especialmente.
A su vez, no se sabe públicamente cuántos incineradores de este tipo hay en Bélgica ni dónde están ubicados. Esto es para evitar que los criminales de drogas intenten realizar una redada en uno de los sitios de incineración.
Según el Ministro de Justicia Federal Vincent Van Quickenborne, “el almacenamiento de los lotes de cocaína incautados es responsabilidad del servicio de aduanas. Por supuesto, estos lotes son supervisados de cerca por la policía, las aduanas y otros servicios. Hacen todo lo necesario para limitar el riesgo de seguridad".
Se ha encontrado capacidad de incineración adicional, pero aún es insuficiente. "Ya hemos encontrado una nueva capacidad donde ya se han destruido varias toneladas de cocaína", remarcó en esa misma línea.
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