En el secundario del colegio San Agustín no habían terminado de recuperarse del robo y lo numerosos destrozos sufridos el lunes de esta semana que hoy encontraron que delincuentes otra vez habían ingresado y vandalizado el edificio.
El establecimiento está ubicado en 515 entre 210 y 211, en Abasto, donde funcionan la primaria y el ciclo superior, mientras el jardín de infantes está en otro edificio. A comienzos de semana ya habían sufrido un duro golpe al encontraron destrozos en distintas dependencias. "No se llevaron mucho pero sí vandalizaron, revolvieron todo y se llevaron algo de dinero que había, pero no mucho", contó Ariel Bonicatto, director de la secundaria.
"Se tomaron mucho tiempo para hacer lo que hicieron", agregó, por lo que creen que pudieron haber actuado a lo largo del fin de semana, aprovechando que es una zona en la que si bien hay vecinos es tranquila respecto a la circulación. Tanto que se dedicaron a abrir prácticamente todos los muebles de las oficinas de las autoridades. Y si bien había algunos objetos de valor, como una impresora, sólo se llevaron el poco dinero que había.
Después de evaluar los destrozos, se dieron cuenta que faltaban varias llaves, por lo que una de las primeras cosas que hicieron fue cambiar algunas cerraduras. Pero no terminaron de cambiarlas todas que esta mañana, una vez más, se toparon con ese escenario que nadie ver. "Volvieron a entrar. Esta vez sacaron un vidrio, rompieron otro y así entraron. Nos barretearon los muebles de la Dirección pero no pudieron abrirlos", cuenta Bonicatto mientras esperaba que la Policía Científica otra vez fuera al lugar para intentar tomar muestras que permitan dar con los responsables.
Nuevamente se llevaron algo de dinero que había en un cajón, pero sólo eso. Lo que sí, una vez más se dedicaron a vandalizar y desparramar todo por todos lados. "Calculamos que fueron los mismos que actuaron el lunes", reconoce Bonicatto. Las sospechas apuntan a una banda de menores que actúa en la zona, en especial porque durante esta madrugada algunos vecinos vieron que había unos chicos sobre los techos, dieron aviso a una autoridad de la primaria y a la policía, pero según dijeron ningún patrullero se acercó.
Si bien el edificio tiene alarma, en ese instante no estaba funcionando, por lo que ahora ya estaban gestionando un presupuesto para instalar cámaras y de esa forma reforzar un poco más la seguridad del establecimiento.
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