Como tantas otras veces, ayer al mediodía un jubilado de 76 años fue hasta el banco de 7 y 523, cercano a su casa de Tolosa, para cobrar su jubilación. Una vez que cumplió con ese trámite, regresó a la vivienda que comparte con su mujer, de 71.
Al salir de la sucursal del Banco Nación, sin que Ricardo lo advirtiera, un grupo de delincuentes siguió sus pasos durante las tres cuadras que lo separan de su domicilio, en 6 entre 525 y 526.
Minutos después, tanto Ricardo como su esposa quedaron durante poco más de media hora a merced de tres violentos asaltantes.
Los jubilados fueron sometidos a un duro castigo físico y a torturas psicológicas, antes de que la banda escapara con todo los objetos de valor que hallaron, tras revisar minuciosamente cada ambiente de esa propiedad.
“ME ENCERRARON EN EL BAÑO”
Con personal policial trabajando en esa vivienda por este caso de inseguridad, Ricardo, pese a que confesó a EL DIA que se sentía aturdido por las trompadas que recibió en la cabeza, contó: “Llegué a las 12 después de haber ido al Banco de 7 y 523 para cobrar mi jubilación”.
Una vez que entró a su casa, cerró la puerta de entrada, “pero sin llave”. Esa circunstancia fue clave para que la banda lograra su cometido.
“Fui al sector de mi taller de electromecánica que tengo desde antes de jubilarme y, de repente, tres jóvenes de entre 24 y 25 años se abalanzaron sobre mí y uno de ellos me tomó del cuello”, indicó sobre el comienzo de la odisea que padeció junto a su esposa.
El jubilado escuchó que le pegaban a su mujer y temió por ella. “Tuvo un ACV en junio”, recordó
Bajo constantes amenazas de muerte, contó que lo llevaron hasta el baño y lo encerraron. Después, le pegaron varias trompadas en la cabeza, especialmente en la cara, no si antes hacerlo sentar en el inodoro y ponerle una campera mía encima de mi cabeza.
Pero, lo que más angustió a Ricardo, era que su mujer fue sometida también a una andanada de golpes de puño en su rostro, que le provocaron un hematoma que cubría por completo su ojo izquierdo. Y , como a Ricardo, le dejaron una visible inflamación en la cara.
“Me preocupaba que pudiera sufrir alguna consecuencia grave debido a que en junio del año pasado tuvo un ACV”, consignó.
DRAMÁTICA ADVERTENCIA
Asimismo, el jubilado reveló la terrible amenaza que los delincuentes le hicieron a su esposa en medio de los fuertes golpes que le propinaron.
“Mientras le exigían que les entregara más dinero que el que tenían, le dijeron que si no colaboraba, iban a utilizar contra ella una picana. `Y ya sabe lo que les pasa a las mujeres cuando se usa la picana` le expresaron para atormentarla más de lo que ya estaba”, reflejó Ricardo al borde del llanto.
Consultado sobre lo robado por el trío de ladrones, informó que le sacaron “los 33.000 pesos de la jubilación mínima que cobro, mi mujer les dio algunos pocos dólares, su celular y además los asaltantes se fueron con la alianza y aros de oro de mi fallecida madre”.
Una cuñada suya, que al igual que otros familiares se acercaron a esa vivienda al enterarse sobre lo sucedido, contó que “también robaron una caja con herramientas caras que tenía Ricardo en el taller”.
“NO PARECÍAN LADRONES”
En medio de su comprensible abatimiento por el traumático episodio ocurrido en su casa, Ricardo aludió a que los maleantes “no parecían ladrones”.
Puntualizó al respecto que “tenían buena apariencia física, estaban bien vestidos, con ropa deportiva zapatillas nuevas”.
Y no obvió mencionar que “al menos uno de ellos tenía puesto el barbijo. Otro tenía guantes de goma”.
Además de violentos, los delincuentes evidenciaron avidez por apropiarse de la mayor cantidad de pertenencias de valor de este matrimonio damnificado.
En tal sentido, Ricardo indicó: “Nos dejaron un desorden tremendo, está todo revuelto y tirado por toda la casa. No quedó ningún rincón que haya quedado sin revisar por estos ladrones”.
“Hasta bajaron unos placares para ver si podían encontrar más dinero o alhajas”, agregó el jubilado, sumido en una plena indignación y todavía con miedo.
LOS BUSCAN
Cabe señalar que, luego que la banda se diera a la fuga con todo lo sustraído, en ese barrio se avisó al 911 sobre el asalto sufrido por la pareja. Y pese a que enseguida llegaron patrulleros y efectivos policiales de esa jurisdicción, no los encontraron. De igual manera, los agentes e investigadores los siguen buscando.
SUSCRIBITE a esta promo especial